Negros o Afrocolombianos

     Por: Néstor  Raúl Charrupí  Jiménez

Por  estos  días se conmemora la Afrocolombianidad Colombiana, es pertinente referirse a la designación que utilizan el resto de grupos étnicos colombianos, para referirse a personas de piel más oscura, que la de ellos: Negros o Afrocolombianos.

Ambas denominaciones son muy recientes, pues datan del siglo XVIII y XIX, su mayor fuerza vocal, estribo por la comercialización de seres humanos, nuevo esclavismo, previa captura en África, con la complicidad de Tribus guerreras africanas, que les vendían las personas a; Portugueses, Holandeses, Ingleses, etc. Los cuales los revendían en España, o los traían directamente América, a los puertos de: la Habana, New Orleans, Cartagena, Guayaquil, Lima (Callao) y Buenos aires.

Es decir, que los negros o afrocolombianos, incluidos mulatos y zambos, por contera, llegamos en el mismo barco.

Los cuales hemos contribuido de una manera evidente en la construcción de este país; después de la inicua y vulgar explotación, la cual llevo a niveles de cuasi exterminio de las comunidades indígenas.

A los cuales no solo, se les esclavizo de una pérfida manera, sino que sus mujeres fueron, además, vejadas y violadas, como lo hicieron los españoles también con las mujeres negras, terminando como resultado ese gran mestizaje étnico de la población Colombiana.

Después del cuasi extermino, repito de los indígenas, donde proscribieron lo principal de una comunidad de esa época: sus Dioses, además desdeñaron sus modernos sistemas de gobierno (mayas, Incas chibchas, entre otros).

Aparecimos forzadamente en América como esclavos, traidos de algunas tribus de la parte occidental de África, para que soportáramos, la economía de los españoles bastante mal trecha, en todos los niveles de producción, tanto en su producción agrícola: algodonera, maíz, caña de azúcar y en los ríos y minas buscando ese metal que obnubilaba a los españoles, el oro, todo esto conseguido a lomo de negro.

Que los negros somos pobres en Colombia eso es parcialmente cierto y, obedece a una mirada estrecha, centralista y capitalina; teniendo la riqueza en frente de las narices de todos los colombianos; no solo la minera del Choco, Cauca y Nariño, sino que domeñando la selva de la Costa Pacífica, sin atropellar el eco sistema, por sus ríos cortos y caudalosos, con pequeñas energéticas, daríamos energía limpia, a medió Colombia; además igualmente, mitigaríamos el hambre que nos desnudó el Coronavirus y que tenemos todo los Colombianos, explotando ese aledaño mar Pacifico, para mejorar la dieta alimenticia de otro medio Colombia, simplemente explotando los bancos de atún que tiene la corriente de Humboldt que pasa por Tumaco, Guapi y Buenaventura.

Todo lo cual no ha sido posible, no solo por la miopía centralista, sino por ese vicio de mirar con sesgo a las comunidades negras, asentadas principalmente en la Costa Pacífica y las zonas marginales de las grandes ciudades; siempre mirando a las gentes del pacifico y a las comunidades negras en general, como sujetos de subsidios caritativos y, lo más perverso, las comunidades recibiendo estas limosnas, casi sin protestar, incluso para engrosar eventualmente, la avidez y corrupción de algunos dirigentes mestizos y negros.

Los Afrocolombianos estamos presentes, necesitamos un gobierno que piense y actué pensando en toda Colombia, no en retaliaciones “chimbas” y, no que concentre todas sus energías en sacar bandidos de la cárcel.

Los Afrocolombianos siempre pensando y trabajando por toda Colombia, sin sesgos para así mejorar este país, sobre todo, ahora que la  pandemia del Coronavirus nos desnudó y mirándonos al espejo: somos pobres, excesivamente pobres.

 

 

Redacciòn