En el Cauca  es  donde  más  líderes  sociales se siguen  asesinando

Los departamentos de Cauca, Putumayo y Norte de Santander son los lugares donde se han producido, este año, los mayores números de crímenes de líderes sociales, según un informe de las autoridades y el Ministerio del Interior.

En los 56 días de cuarentena nacional, se han registrado 24 asesinatos a líderes sociales y defensores de derechos humanos, a tres personas relacionadas a ellos, o familiares, y a seis excombatientes, firmantes del acuerdo de paz.

El reporte de las autoridades señala que, en el Cauca en lo que va de este año han sido asesinados 6 líderes sociales, en el Putumayo 5 y Norte de Santander 4.

Le siguen otras regiones como: Huila y Valle del Cauca con 3 casos y Bolívar, Chocó y Antioquia.

Sin embargo, el informe contrasta con el reporte entregado por Indepaz, que asegura que en lo corrido de este año han sido asesinados más de 101 líderes sociales.

El Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (INDEPAZ) lleva el registro anual de estos asesinatos. Este año han asesinado a 101 líderes sociales y defensores de derechos humanos, a ocho familiares o personas relacionadas con los líderes y defensores y a 25 personas firmantes del acuerdo de paz.

 

Sin embargo, las cifras del Instituto no son las mismas que registra el Ministerio del Interior. De acuerdo con la  Fiscalía General de la Nación, del 1 de enero al 15 de mayo de 2020 se han verificado 25 homicidios a líderes sociales. Por su parte, Naciones Unidas ha reportado 27 casos, cuya diferencia con la Fiscalía General de la Nación, radica en que uno de los casos respondía a la doble calidad de reincorporado y defensor de derehos humanos, y el otro se encuentra aún en revisión.

 

La diferencia en el registro se da porque Indepaz incluye a todos los tipos de líderes y a defensores de derechos humanos. Entre los que se encuentran campesinos, indígenas, arodescendintes, sindicales, comunales, cívicos y mineros.

El asesinato este fin de semana de Jorge Enrique Oramas, en zona rural de Cali, elevó a 101 la cifra de líderes sociales asesinados en Colombia en lo que va del año, de acuerdo con el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz).

“Con Jorge Enrique Oramas, líder ambientalista, van 100 líderes/defensores de los Derechos Humanos asesinados en lo corrido del 2020, 25 desde el inicio de la cuarentena», reseñó la organización de paz.

 

La organización también ha contabilizado 25 exguerrilleros de las FARC asesinados este año, el último de los cuales fue Wilder Daniel Marín Alarcón, en un crimen ocurrido el pasado 7 de mayo en Bello, Antioquia (noroeste).

Según la ONU, las medidas de confinamiento para evitar la propagación del COVID-19 se han convertido en una oportunidad para matar y amenazar a indígenas, líderes sociales y agricultores, y apoderarse de territorio de economías ilícitas.

 

La Oficina de la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos asegura que además de lo que parecen ser asesinatos selectivos de defensores de derechos humanos y líderes sociales, han recibido informes de amenazas, incluidas amenazas de muerte, y hostigamientos contra la población local. Entre los que están agricultores, pueblos indígenas y comunidades afrodescendientes que intentan asegurar que se cumplan las medidas de confinamiento y prevención.

 

El Ministerio del Interior recordó que a pesar de las contingencias del COVID-19 se presentaron dos masacres, en abril y mayo de 2020.

La primera, el 24 de abril en Piamonte, Cauca, donde perdieron la vida un defensor de derechos humanos y sus dos hijos menores de edad. La segunda, una masacre contra un líder social y su familia en mayo, en Mercaderes, Cauca.

 

La ONU ha manifestado especial preocupación por la zona del Cauca y aseguró que en varias partes de este departamento los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los grupos armados y criminales se han intensificado durante este año y que los civiles han quedado atrapados en la violencia, “lo que resultó en la muerte de un niño indígena en Toribio y el desplazamiento forzado de las comunidades rurales en Argelia y El Tambo”.

 

Pero los líderes y defensores no son los únicos acechados, hay gran preocupación por los ataques contra los excombatientes de las Farc. De acuerdo con esta Oficina, solo en el Cauca han asesinado a 36 de ellos desde la firma del acuerdo de paz (noviembre del 2016).

La ministra reiteró que el mensaje del Gobierno del presidente Iván Duque es que no es suficiente reducir el número de asesinatos de líderes sociales, sino llevarlo a cero víctimas.

 

Desde la firma en 2016 del acuerdo de paz con las FARC, Colombia sufre una ola de violencia que se ha cebado con activistas y antiguos insurgentes y que se debe, principalmente, a la lucha entre grupos rivales para apoderarse de los territorios y negocios de la extinta guerrilla.

 

Redacciòn