Karen Abudinen asumirá el Ministerio de las TIC luego de la renuncia de Sylvia Constaín

 

El presidente de la República, Iván Duque, anunció durante una rueda de prensa virtual que después de tener una reunión con la ministra de las TIC, Sylvia Constaín, aceptó su renuncia como jefe de la cartera. «Quiero expresar mi gratitud por el servicio que le ha brindado al país, gracias ministra por el trabajo que sacó adelante en un nuevo marco normativo para las TIC, y por hacer avances para que el país tenga una mayor cobertura de redes», dijo el primer mandatario.

Así las cosas, el presidente informó que la nueva ministra de las TIC será Karen Abudinen, quien se desempeñaba como alta consejera para las regiones, también tuvo a cargo la consejería política. Además, participó activamente con Constaín en la construcción de la Ley TIC, «ha trabajado con todos los gobernadores y alcaldes el país para lo que es el programa de despliegue de cobertura, sobre todo para las comunidades vulnerables», afirmó el presidente.

Según las declaraciones dadas por Duque, Abudinen tiene una amplia experiencia en lo social, y destacó su rol como directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf), secretaria de Educación de Barranquilla, secretaria de desarrollo social de la misma ciudad, como miembro activo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Banco Mundial.

«Es una persona que tiene un gran sentido social, desde la política pública y como lo trabajamos como ministra Constaín, la conectividad es un factor de equidad y transformación de nuestra sociedad», afirmó el jefe de Estado.

Entre las cosas que llevo a término la ministra Constaín está la subasta del espectro electromagnetico, la cual tuvo varios obstáculos, pues hubo un presunto error en una de las ofertas, por parte de la empresa Partners, sociedad de Novator, fondo de inversión domiciliado en Londres, e inversionista de la chilena de telecomunicaciones WOM. Esta ofertó en la subasta, en la que estaba presente también la empresa Claro Comunicaciones, Tigo y Movistar, $1,7 billones por uno de los bloques en la banda de 2.500 MHz, lo cual desestabilizó el proceso, pues estaba aproximadamente 1.000% por encima del valor base.

Además de dicho proceso, se llevó a cabo también la audiencia de adjudicación de la licitación en la que se escogería al contratista encargado de operar el registro del dominio .co por los próximos cinco años, esta dio como ganador a .Co Internet S.A.S, empresa que había estado administrando el dominio en la última década, tiempo en el cuál se superaron los 2,2 millones de dominios en 190 países.

En la primera etapa de la era Constain se concentraron los esfuerzos en contar con un nuevo marco legal que demandaba el sector con la Ley de Modernización, el Presidente de la República consolidó ese logro. Sin embargo, el desarrollo de esa meta y de las acciones necesarias para el avance de la industria han estado llenos de nubarrones.

El estancamiento de la agenda normativa mientras se constituía el nuevo regulador convergente, fue el primer traspié. Un mercado con problemas de funcionamiento por la existencia de posición de dominio por parte de uno de sus agentes, que habiendo sido declarado como tal por la Comisión de Regulación de Comunicaciones, la prestación de servicio de voz móvil y existiendo evidencia técnica que esta condición se ha trasladado a otros servicios de acuerdo con el análisis adelantado por el mismo regulador, sigue a la espera de que se resuelva la concentración del mercado, pues afecta directamente el bienestar de los consumidores que son la razón de ser del desarrollo digital.

La seguidilla de procesos cuestionados o inconclusos fue una nota negativa y característica del periodo de la ministra saliente. La asignación de espectro electromagnético dejó muchas dudas y ahora sigue con grandes incertidumbres sobre su sostenimiento, situación que está en manos de la Procuraduría General de la Nación.

La cobertura de las poblaciones anunciadas será 30 % menor –de las 5800 se van a cubrir 3568 localidades–; el recaudo del proceso fue que el Estado dejó de cobrar más de 1.7 billones de pesos, aceptando la renuncia de uno de los participantes con una compensación de tan solo $42 mil millones. Al final no se adjudicó el potencial de espectro disponible, resultando en menor cobertura y dudas del recaudo, cuando el país contaba con operadores que hoy han mantenido la continuidad en la prestación del servicio.

La licitación del dominio.cofue otro de los procesos sobre el cual intervino el ministerio público, solicitando su suspensión y que además cuenta ya con una demanda contra el Estado colombiano. ASOTIC y otros operadores denunciaron el proceso de asignación de recursos para masificar la banda ancha y además de un cuestionamiento sobre una aplicación indebida de los recursos a usuarios que no deberían aplicarse.