No dejen salir al abuelo..!

En los próximos meses, si las estimaciones se cumplen, los casos detectados de coronavirus Covid-19 crecerán exponencialmente. Así lo ha advertido la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los líderes del mundo.

A pesar de que el coronavirus Covid-19 puede afectar a cualquier persona que haya estado expuesta al patógeno, son los adultos mayores de 60 años quienes están más propensos a presentar complicaciones derivadas de la enfermedad.

Las recomendaciones que las autoridades de salud alrededor del mundo han emitido son aplicables para toda la población y exigen que cada individuo se haga cargo de su propio cuidado: lavado de manos frecuente, cubrirse con el antebrazo al estornudar o toser y el uso de tapabocas en caso de presentar síntomas de resfriado, sin embargo deben extremarse las  medidas higiénicas y de  cuidado con la  población  mayor, en los  centros  gerontológicos  y  ancianatos.

Los peores resultados en las personas mayores pueden deberse, en parte, al debilitamiento del sistema inmune y al aumento de la inflamación, que puede promover la replicación viral y una respuesta más prolongada a esa inflamación, provocando daños duraderos en el corazón, el cerebro y otros órganos.

Los adultos mayores hacen parte de la población más vulnerable frente al Covid-19, hay que  evitar a toda  costa que vayan a los  parques,sitios de aglomeración, como por ejemplo las iglesias, y el contacto con personas enfermas, por ello no deben dejar salir  a  los  abuelos.

Las personas de la tercera edad no son las únicas cuyo cuerpo es más susceptible a sufrir con más severidad los efectos del Covid-19. Los pacientes de enfermedades crónicas como diabetes, Epoc (Enfermedad pulmonar obstructiva crónica), presión arterial y personas inmunodeprimidos, que reciben tratamientos médicos contra enfermedades que debilitan su sistema inmunitario, deben tener especial cuidado.

Sin embargo, no necesariamente todo contagio va a producir efectos en la salud. La OMS ha señalado en varias oportunidades que cerca del 80% de las personas infectadas no desarrollan mayores síntomas que los de una gripa leve. La clave está en estar atento a las señales del cuerpo y acudir a las autoridades.

No deje de mantenerse en contacto con los adultos mayores, aunque no viva con ellos. Comuníquese con ellos, no solo para monitorear su estado de salud sino para servir de acompañamiento.