Caso de aborto realizado en Popayán divide nuevamente opiniones en  el país

Un caso de un aborto que se practicó con siete meses de embarazo una mujer en Popayán, alegando problemas mentales, mientras que el padre había emprendido una campaña para que no se llevara a cabo el procedimiento y ahora busca llevar a la cárcel a su exnovia, divide opiniones en el país.

Juan Pablo Medina, de 25 años y padre del feto, aseguró que la madre y el padre deben tener «los mismos derechos» y aseguró estar afectado sicológicamente por la decisión de la joven, por lo que interpondrá una denuncia por supuesto homicidio en contra de su exnovia.

«Si una madre soltera puede sacar adelante sus hijos, ¿por qué un padre no va a poder?», dijo este martes el estudiante de derecho, y agregó que en este caso no se cumple ninguna de las tres causales para abortar legalmente en Colombia: malformación del feto, violación o que la madre esté en peligro de muerte. Por eso acudió a una tutela.

Juan Pablo lideró una protesta en las afueras de una clínica de Popayán, luchando para que el niño con siete meses de gestación, viviera.

El joven contó que llevaban 14 meses de novios y todo marchaba muy bien y decidieron, por mutuo consentimiento, tener un hijo. Para septiembre se dieron cuenta que la joven tenía tres meses de embarazo. Sin embargo, a finales de diciembre perdió todo contacto con ella.

Además, aseguró que son los padres de ella quienes la han presionado para que no tenga el hijo.

En Popayán se agitó el debate por la intención de una mujer de abortar alegando problemas de salud mental. Ante esta decisión, su expareja, Juan Pablo Medina, ha liderado desde enero una lucha jurídica para evitar que esto ocurra, pero se conoció que el procedimiento ya se habría practicado.

“El viernes salió un comunicado que llegó al juzgado por parte de Profamilia, en el que ellos manifiestan que el aborto ya lo habían realizado, pero en estos momentos estamos tratando de confirmar si es cierto, por eso mis abogados lo que le están solicitando a la Fiscalía es que nos den el dictamen si a ella le realizaron; es saber si es cierto”, dijo el estudiante de sexto semestre de Derecho.

Este estudiante de Derecho manifestó que en caso de que se haya realizado el aborto, Profamilia habría desacatado la orden de un Juez de la República y acudirá a la justicia para denunciar el caso por el delito de homicidio.

“En caso de que haya abortado habrá el denuncio penal, tanto para la madre de la gestante como contra la madre de la bebé”, agregó el joven.

Al respecto, el secretario de Salud de Popayán, Óscar Ospina Quintero, ha dicho a medios de comunicación que la interrupción del embarazo es legal cuando haya riesgo para la madre, física o mentalmente, y agregó que hay un certificado de un profesional de la salud mental que señala que la joven de 23 años sufre de depresión.

La senadora sucreña María del Rosario Guerra, del Centro Democrático, dijo que el caso se trataba de un «feticidio»: «Duele la muerte de Juan Sebastián, un bebé de siete meses de gestación, con el argumento de la Corte de que se puede abortar sin importar la edad del feto, eso no es otra cosa que un feticidio».

Por su parte, la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, pidió la despenalización plena del aborto en Colombia: «Frente al actual debate sobre el aborto, la Secretaría de la Mujer hace un llamado para que se despenalice la Interrupción Voluntaria del Embarazo, y se avance en superar las barreras institucionales y socioculturales que hoy impiden a las mujeres el acceso a este procedimiento».

Redacciòn