Taxistas celebran que Uber se va de Colombia, y ahora van tras Didi y Beat

Las organizaciones  de  taxistas anunciaron que ya quedó radicado un oficio en la Superindustria en el que piden sanciones para estas aplicaciones por prestar el servicio de transporte ilegal.

Luego de que la plataforma anunciara que acabará su operación en el país desde el próximo primero de febrero, el líder del gremio de los amarillos, Hugo Ospina, dijo que esta fue la decisión más acertada, teniendo en cuenta que tenían que respetar el ordenamiento legal y jurídico colombiano.

“Desde el 2016 ellos estaban aplazando su salida”, dijo Ospina, quien aseguró que la amenaza de Uber de demandar a Colombia es improcedente porque la decisión de suspensión no fue emitida por el Gobierno, sino por un juez, agregó el dirigente gremial.

Por su parte, el presidente del Sindicato Nacional de Taxistas, Herminson Bermúdez, fue enfático en que esta empresa no solo saldrá del país, sino que también se enfrenta a procesos judiciales por usurpar funciones de las alcaldías, fijar tarifas sin autorización y usar carros homologados.

Uber consideró tras  anunciar  su  salida  de  Colombia  que la decisión  tomada  por  un Juez de  la  República es arbitraria pues va en contra del ordenamiento jurídico colombiano, violando el debido proceso y derechos constitucionales.

Por esta razón, apeló inmediatamente este fallo y está utilizando todos los recursos legales para defender el derecho de 2 millones de usuarios de elegir cómo se mueven por las ciudades y la oportunidad de 88.000 socios conductores registrados en la aplicación de generar ganancias adicionales para el sustento de sus familias.


«Uber respeta la ley y las decisiones emitidas por las autoridades. Sin embargo, decisiones como esta, responden también a la ausencia de una reglamentación del servicio de movilidad colaborativa a través de plataformas tecnológicas en Colombia», añade la comunicación de la compañía.

La empresa finaliza  manifestando que «Uber fue la primera compañía en ofrecer al país una alternativa de movilidad innovadora y confiable. Hoy, seis años después, Colombia es el primer país del continente en cerrarle las puertas a la tecnología».

Redacciòn