Montgomery, en el corazón de Alabama, tras 200 años elige un alcalde negro

De Selma a Montgomery es la marcha más famosa en la lucha de los afroamericanos contra la represión y el derecho al voto.

Ocurrió en marzo de 1965. Tras dos intentos frustrados por la violencia policial, a la tercera consiguieron su meta de entrar en la capital de Alabama con Martin Luther King al frente.

Ha debido de pasar más de medio siglo desde ese hito para que Montgomery, ciudad en la que más del 60% de sus habitantes son afroamericanos, logre tener un alcalde negro, después del 200 años desde su fundación.

Steve Reed hizo historia este pasado 8 de octubre del 2019 al ser el primer afroamericano que se haga con la vara de mando. Se llevó al menos el 67% del voto y derrotó a David Woods, blanco y propietario de un canal de televisión estatal. Reed está acostumbrado a abrir sendas. En el 2012 fue el primer negro elegido como juez de sucesiones en el condado (2012), cargo desde el que ejerció de pionero al certificar en Alabama el primer matrimonio homosexual.

 

“Esta elección nunca ha sido sobre mí, nunca ha sido sobre ideas”, afirmó en su discurso de la victoria la noche del martes. “Todo esto ha sido sobre esperanzas y sueños que hemos tenido como individuos y como colectivo en esta ciudad”, añadió.

 

Steve Reed será el primer edil negro después de ser el primer juez negro que casó gais en su estado

 

Montgomery es una de las paradojas estadounidenses. Es tanto el lugar de nacimiento del movimiento de los derechos civiles y la cuna de la Confederación.

 

Se incorporó como ciudad en 1819 y arrastra una sórdida leyenda como enclave racista. En el centro todavía se preservan los almacenes en los que los esclavos eran tratados peor que animales. Fue la primera capital de los Estados Confederados de América.

 

Un largo camino que culmina con la elección de Reed y demuestra la resiliencia de los negros en una ciudad marcada por la esclavitud, los linchamientos, el supremacismo blanco y las leyes Jim Crow que institucionalizaron la segregación y la sumisión.

En Montgomery se halla la iglesia en la que el reverendo King planeó el boicot de los autobuses de la ciudad, protesta que hizo que a Rosa Parks se la considere “la primera dama de los derechos civiles”. El 1 de diciembre de 1955, Parks se negó a ceder su asiento en “la zona para los de color” a un pasajero blanco que se había quedado sin sitio. Esa actitud supuso el primer acto público de resistencia a la segregación.

Sin embargo, no fue hasta el 2013 que el jefe de policía presentó sus disculpas por la negligencia de los agentes en la defensa de los Freedom Riders (jinetes de la libertad), activistas por los derechos civiles que sufrieron en 1961 el ataque de una turba blanca.

La capital de Alabama se encuentra en transformación. En el 2018, en el antiguo mercado de humanos, se inauguró el museo dedicado al legado de la esclavitud y la memoria de las víctimas de linchamientos. Esto ha llevado hasta allí a numerosos visitantes que nunca habían puesto los pies en el llamado sur profundo.

 

“Montgomery –afirmó Reed– es una ciudad que no tiene límites fuera de nuestra imaginación. Lo único que nos podría hacer retroceder son nuestros miedos”.

Redacciòn