Brasil derrotó 3-0 a Bolivia con un Coutinho goleador

Con un doblete de Philippe Coutinho, Brasil goleó a una débil Bolivia.

Con un doblete de Philippe Coutinho, Brasil goleó a una débil Bolivia. / EFE

Brasil fue de menos a más, ajustando engranajes y puntería, y goleó en casa por 3-0 a una Bolivia que se defendió con todo lo que pudo en la inauguración de la Copa América, el viernes 14 de junio del 2019 por la noche en el Morumbí de Sao Paulo.

La Selección de Brasil inició con el pie derecho su camino para buscar ganar la Copa Américaen su casa y derrotó en el estadio Morumbí a su similar de Bolivia por 3-0

El hijo poco consentido del FC Barcelona, Phillippe Coutinho, fue el encargado de darle alegría a la anfitriona, en un estadio que no se acabó de llenar y que pifió a su propia selección tras un desempeño ralo en el primer tiemp

Philippe Coutinho volvió a escuchar silbidos pero esta vez no bajaron de las plateas del Camp Nou. El estadio Morumbí de San Pablo tronó de bronca con Brasil cuando terminó sin goles ante Bolivia el primer tiempo del partido inaugural de la Copa América. Los abucheos fueron para todo el equipo, pero «Cou» debió recordar recientes y amargas experiencias con el Barcelona.

Solo que su reacción frente a la adversidad fue diferente. Sin Neymar en el equipo, asumió la condición de líder y encaminó al seleccionado en el segundo tiempo.

Philippe Coutinho Anotó dos goles, uno de penal y otro de cabeza tras un lanzamiento de Firmino. Recién entonces las quejas en las tribunas cambiaron por las ovaciones. Brasil terminó como justo ganador. El 3-0 despejó los fantasmas que todavía se alojan en ese estadio donde cinco años atrás Alemania vapuleó a la canarinha 1-7.

«Que el público te abuchee forma parte del fútbol«,reconoció Coutinho al terminar el partido, mientras recibía los abrazos de alguno de sus compañeros. Los hinchas del seleccionado, reconoció, son exigentes, y mucho más si son locales y pagan una entrada para ver al equipo. «Quieren que juguemos bien».

Por eso, un debut con una victoria en un torneo organizado por el mismo Brasil permite al menos ir creciendo de a poco y estar a la altura de lo que espera el entrenador, Tite. «Lo importante es estar fuertes para que podamos ofrecer nuestro mejor juego. Eso es lo que hemos hecho después de marcar el primer gol»

La Copa América por ahora no contagia a una sociedad más atravesada por los conflictos sociales y políticos. El mismo día del partido inaugural y ajenos a los fastos que contaron con la presencia del presidente Jair Bolsonaro en el mismo Morumbí, miles de brasileños salieron a las calles para protagonizar la primera protesta contra el Gobierno de ultraderecha por su intento de reformar el sistema de pensiones. Hubo manifestaciones en la misma capital paulista pocas horas antes del partido. Otra razón ha generado cierto desinteres por el  debut: Neymar se quedó afuera del torneo por una lesión y en medio de un escándalo que no termina de dilucidarse.

En los papeles, Bolivia no representaba un desafío importante. Pero a pesar de las reiteradas llegadas, Brasil no pudo abrir el cerrojo dispuesto por un conjunto más débil. Neres y Richarlison se hicieron fuertes en las bandas. Firmino intentó colaborar con los volantes. Pero los esperados goles no llegaron. El portero boliviano Carlos Lampe parecía imbatible. Y para colmo, Coutinho no aparecía.

Todo cambió en la segunda etapa. A los 50 minutos y con la ayuda del VAR, Brasil pudo abrir el marcador. En una jugada aparentemente anodina, el árbitro argentino Nestor Pitana accionó el vídeoarbitraje para sancionar con amarilla un manotazo del boliviano Fernando Saucedo al madridista Casemiro. «Cou» cantó su primera diana de penal y ganó la confianza que no había exhibido. Minutos más tarde reincidió y gritó su gol con todo el alma. Everton, el atacante de Gremio, convirtió el tercero de los goles. A esas alturas, el minuto 85, el partido ya estaba completamente definido.

 

Cortesia:   Gol Caracol

Redacciòn