O se pactan salidas conjuntas o salir será difícil

El avance en la tecnología de la telefonía móvil que permitirá un acceso más rápido a internet y velocidades de descarga mayores, pone en vilo la atención mundial por su relación con el desarrollo de la industria, motivo que tiene a Estados Unidos y a la China en tensión y a la vez acordando un pacto que les permita explotar estas invenciones, protegiendo y apalancando sus respectivas economías.

Las relaciones no son precisamente las mejores en estos momentos entre las dos naciones, por toda la tensión que agita la geo-política global, producto de la competencia por el dominio de la economía del planeta.

Obliga un poco de concentración el análisis, para tener una visión general de los elementos que componen esta temática, ya que  trataran  de definir, cómo será el desarrollo del siglo XXI.

A los Estados Unidos, preocupa “El Plan Made in China 2.025, que incluye robótica, biotecnología, e inteligencia artificial”, prioridad total del gobierno y que cuenta con toda la estructura financiera y productiva del Estado, asuntos en los cuales, los Asiáticos ya tienen muchas ventajas.

Las consecuencias estarán presentes en todos los sectores productivos de los países del mundo, razón por la cual, la expectativa se centra en mirar sus avances por las repercusiones que tendrán en la estabilidad, el desarrollo o atraso de toda la humanidad.

Es una nueva versión de la “guerra fría”, más dura que la sostenida por los Estados Unidos y La Unión Soviética, en el “programa espacial” y en la pretensión  de expandir sus propios sistemas, ahora afortunadamente no se exhibirá armamento nuclear, se impondrá el conocimiento, el desarrollo de la ciencia y su relación con la inversión económica, colonialismo siglo xxi.

Así anda el estado del arte en la política y en la economía del universo, frente a estos asuntos; los demás, son pequeños y siempre estarán condicionados a sus respectivas categorías; de esas decisiones saldrán afectaciones o soluciones para los países en desarrollo, muchas de las cuales, dependerán de la ubicación, de la competencia para interpretar los adelantos de la ciencia y la tecnología, y sobre todo de la capacidad política que se desarrolle para lograr niveles de institucionalidad eficientes y estables, que posicionen la Soberanía.

El Cauca, es el Territorio de la Historia, de la Universidad, de las Riquezas Naturales, de las Regiones, de la Diversidad, del Arte, de la Geografía, con Empresas, con Agroindustria, con Agroecología, formando un mapa de heterogeneidades que aglutina las situaciones más disimiles, plano espinoso de interpretar y que por lo mismo, está lleno de posibilidades y a la vez saturado de inequidades y violencias.

Son verdades repetidas en todos los escenarios, y al igual que en cualesquiera de las latitudes, los intereses de los sectores generan tensiones y conflictos, “porque todos somos de carne y hueso”; pero si corresponde insistir en la utopía de  soñar con la posibilidad de, en algún momento, se den las condiciones para adelantar un dialogo franco, objetivo y respetuoso, para beneficio de todos.

Hay conflictos como los ocasionados por la propiedad privada y la expectativa de más tierras por las comunidades indígenas, pero existen otros aspectos en los cuales hay intereses compartidos, como lo es la conservación del agua, la construcción de la infraestructura, la productividad, los efectos del taponamiento de la vía, el cambio climático, que eventualmente pueden  tener más interés que la extensión de la tierra y que decir de la Vida.

La seguridad y la convivencia, para el desarrollo de proyectos como los  de la economía naranja, encaminados a lograr mejores ingresos a partir de manejos eficientes en la producción agropecuaria y turística solo son viables a partir de confianzas.

Las prioridades en salud y educación, son de difícil implementación, sino se soportan en denominadores culturales de todo el territorio, que deben cobijar a toda la población para obtener resultados satisfactorios, la muerte por fallas en  el sistema de salud, serán pan de cada día y así morirán los Maestros.

Se dan casos individuales de éxito en algunas disciplinas, que corroboran la posibilidad de hacer las cosas, sin embargo, pocos negros meten gol, pocos empresarios crecen, pocos indios tienen proyectos productivos, pocos campesinos dejan de ser pobres, y así gira el Cauca, mientras otras regiones crecen.

Cansa repetir, pero esta semana se publicó un estudio según el cual, en nuestro territorio todavía se tienen 188 zonas que no tienen interconexión eléctrica, frente a departamentos como Antioquia con mayor extensión y con tan solo 47 o el Putumayo con 40, son muestra de las desigualdades.

La pregunta puede ser la de siempre, – quien toma la iniciativa.- Pues bien, este año parece será el de la política, hacer un buen ejercicio, puede incluir la exteriorización de actitudes dispuestas, – a superar las vanidades que poco han producido, – y apostarle al intento de un Pacto por el Cauca, lo contrario el “poder para que”?

  Por: Nelson Eduardo  Paz  Anaya

 

Redacciòn