Adiós al maestro del cine Bernardo Bertolucci

                                           (Photo by Elisabetta A. Villa/Getty Images)

El cineasta, guionista, productor y poeta italiano Bernardo Bertolucci, uno de los más grandes referentes de la industria audiovisual italiana de la segunda mitad del siglo XX, falleció en Roma a los 77 años.

Era considerado el último “gran maestro” del cine italiano al firmar grandes obras maestras como El Último Emperador con la que ganó nueve Oscar en 1988, entre ellos mejor película, director y guión. Otras obras como Último Tango en París y Novecento lo posicionaron como uno de los mejores a nivel internacional.

Nació en Parma (norte) el 16 de marzo de 1941. Su llegada al mundo de la cultura y del séptimo arte no fue casual ya que pertenecía a una familia de reconocidos escritores y cineastas italianos.

Sus obras nunca dejaron indiferentes a público y critica, algunas suscitaron enormes polémicas como Último Tango en París (1972) , la tormentosa historia de amor protagonizada por Maria Schneider y Marlon Brando que fue censurada en varios países.

Sin embargo, esta película permitió el lanzamiento de su carrera internacional, pues le supuso dos nominaciones al Premio Óscar como Mejor Director y Mejor Actor en 1973 y, en ese mismo año, también recibió otras dos nominaciones en los Globos de Oro, a la Mejor Película y al Mejor director.

No consiguió ninguno de estos galardones, pero Bertolucci ya se había situado en la primera plana del cine internacional.

Entre los numerosos premios que recibió fue galardonado con el León de Oro a la carrera en el Festival de Venecia en 2007 y la Palma de Oro honoraria en el Festival de Cannes en 2011. Con El Último Emperador recibió el Óscar como mejor película y mejor guión en 1988.

Bertolucci dirigió a Marlon Brando en la cinta Último Tango en París. Foto: AFP

Bertolucci dirigió a Marlon Brando en la cinta Último Tango en París. Foto: AFP

Bertolucci entró en el mundo del celuloide con veinte años de la mano de Pier Paolo Pasolini, a quien asistió durante el rodaje de Accattone (1961).

Su primera producción cinematográfica fue La commare seca (1962), poniendo así el punto de partida a una fulgurante carrera como cineasta que le ha situado entre los más importantes de la historia italiana, siembre en búsqueda del intimismo y en continuo análisis de la juventud.

Tras esta cinta dirigió Prima della rivoluzione (1964) o Il conformista (1970), obras con las que se consagró como un director que trabajaba en la introspección de sus personajes.

Su éxito internacional también llegó con Novecento (1974-1976), dividida en dos actos, que retrata la vida campesina de la Italia de la Gran Guerra y del fascismo.

En 1987 estrenó la película que le granjeó un mayor reconocimiento El Último Emperador, que fue reconocida con cuatro Globos de Oro y nueve premios Óscar. Narra la historia de Puyi, el emperador de China derrocado por la revolución de 1911.

Seis años después, en 1993, estrenó otra recordada producción, Little Buddha, la historia de un niño estadounidense en quien unos monjes budistas creen ver la reencarnación de uno de sus lamas.

En 2003 dirigió The dreamers, tras la que se vio obligado a quedar postrado en silla de ruedas por un grave problema en la espalda. Su última película es de 2012, Io e Te, en la que volvió a tratar el tema de los jóvenes.

Redacciòn