Marchas Universitarias terminan en trifulcas con la Fuerza  Pública

 

 

El presidente de la República rechazó los desmanes que ocurrieron en las marchas estudiantiles que se presentaron en Bogotá. Desde Villavicencio el primer mandatario aseguró que “la violencia no puede ser una forma de expresión”.

Desde que comenzó su gobierno, Duque ha enfrentado una dura protesta estudiantil que se ha volcado a las calles a pedir más recursos para la educación superior.

El gobierno destinó 1,5 billones adicionales y a pesar de que los rectores llegaron a un acuerdo, los estudiantes suspendieron la mesa y decidieron volver las calles. Se esperaba que las marchas de este 8 de noviembre fueran pacíficas, sin embargo, en Bogotá se presentaron graves hechos de violencia que colapsaron el tráfico del norte de la ciudad.

Las imágenes de un grupo de encapuchados tirando sustancias inflamables a los policías para hacerles daño produjo un enorme rechazo frente a una movilización que hasta la fecha contaba con un buen apoyo popular.

Estos últimos hechos sucedieron frente a las instalaciones de RCN Radio, uno de los lugares más afectados.

Otros incidentes se presentaron en diferentes puntos de la ciudad. Por ejemplo, en el Éxito de la calle 94 un grupo de manifestantes  presuntamente intentaron  tomarse el almacén lo cual obligó a las autoridades a tener que rescatar a las personas que habían quedado adentro.

En la calle 100 con autopista también se presentaron fuertes disturbios que practicamente cerraron la vía, una de las arterias de la capital,  por un buen tiempo.

Disturbios  en  Popayán

Un enfrentamiento entre miembros del Esmad y estudiantes se registró este jueves 8 de noviembre en el centro histórico de Popayán, donde miembros de la Universidad del Cauca realizaban un campamento como protesta en favor de la educación.

“Nosotros habíamos entrado pacíficamente y ellos nos cogieron ahí y nos atacaron y nos encerraron. Estaban encerrando a los niños allá y no les estaban dando paso para salir. La pelea se suponía que era con nosotros y no con los niños”, dijo una estudiante en uno de los videos que circula por redes sociales.

El enfrentamiento se desarrolló en el Parque Caldas y alrededores, donde se encuentra ubicado un colegio, cuyos niños resultaron afectados por el lanzamiento de gases lagrimógenos, así como las demás personas que estaban en la zona, incluidos los universitarios que participaban de la protesta.

Luego de los choques entre estudiantes de la Universidad del Cauca y el Esmad, desconocidos ingresaron a la sede del Icetex, ubicada en el centro de la ciudad de Popayán y tras pintar las paredes, procedieron a destruir varios elementos de oficina.

“La marcha ingresó al parque normalmente y ese había sido el compromiso de todos los estamentos y fue la fuerza pública la que provocó esto”, dijo Óscar Sánchez, miembro de la Central Unitaria de Trabajadores en Cauca.

La situación quedó evidenciada a través de varios videos difundidos por redes sociales y en los que se denuncia una supuesta represión de las autoridades.

Un enfrentamiento entre miembros del Esmad y estudiantes se registró este jueves 8 de noviembre en el centro histórico de Popayán, donde miembros de la Universidad del Cauca realizaban un campamento como protesta en favor de la educación.

 

“Nosotros habíamos entrado pacíficamente y ellos nos cogieron ahí y nos atacaron y nos encerraron. Estaban encerrando a los niños allá y no les estaban dando paso para salir. La pelea se suponía que era con nosotros y no con los niños”, dijo una estudiante en uno de los videos que circula por redes sociales.

 

El enfrentamiento se desarrolló en el Parque Caldas y alrededores, donde se encuentra ubicado un colegio, cuyos niños resultaron afectados por el lanzamiento de gases lacrimógenos, así como las demás personas que estaban en la zona, incluidos los universitarios que participaban de la protesta.

 

“La marcha ingresó al parque normalmente y ese había sido el compromiso de todos los estamentos y fue la fuerza pública la que provocó esto”, dijo Óscar Sánchez, miembro de la Central Unitaria de Trabajadores en Cauca.

El video en el que se recopilan estos testimonios y se evidencia la situación fue grabado por Juan Ortega, un periodista de la capital del Cauca que también resultó afectado.

El “Campamento Estudiantil” que por 15 días estuvo ubicado en el Parque de Caldas, fue retirado a la fuerza, justo después de la acción preventiva emitida por la Personería de Popayán, en la que solicitaba al alcalde, ordenar la recuperación de ese espacio. 

 

“Cuando comenzó toda esta problemática, muy cerca de nosotros se encontraba un padre de familia y un niño, no los respetaron, comenzaron a echar gases lacrimógenos, fuimos testigos de cómo a los niños cuando salían del plantel educativo les tenían que echar leche en su ojos”, dijo el comunicador.

 

Asociaciones sindicales y líderes políticos, como la presidenta de la Unión Patriótica y senadora de Colombia, Aida Avella, también calificaron el comportamiento de la fuerza pública como un acto de represión.

 

El coronel de Nelson Díaz, comandante de la Metropolitana de Popayán, sostuvo que los miembros de la fuerza pública fueron agredidos con papas bomba, hecho en el que resultó herido un uniformado.

“De una forma muy agresiva y violenta estos jóvenes arremetieron contra las unidades policiales que se encontraban de servicio. Se procedió a realizar el desalojo del parque Caldas, de tal manera que podemos decir que ya está totalmente despejado”, informó el oficial en la tarde del jueves.

El comandante de la policía en esta ciudad, confirmó que en un consejo de seguridad, se determinó por consenso adelantar el desalojo de los estudiantes, aunque no se había especificado el día.

De acuerdo con Díaz, también se presentaron disturbios en otros puntos de la ciudad, que, aseguró, fueron controlados por las autoridades.

Al menos 9 estudiantes con heridas de consideración, dos policías con lesiones por golpe con elemento contundente, y decenas de personas, entre ellos niños afectados con gases lacrimógenos dejaron las confrontaciones entre estudiantes y la fuerza pública en el centro histórico de Popayán, que se transformaron en algunos puntos en actos de vandalismo que afectan sedes gubernamentales.

La tensión se extendió hasta altas horas de la noche, y los estudiantes poco a poco se fueron replegando una vez se conoció que dos jóvenes que habían sido retenidos quedaron en libertad sin ser judicializados.

 

Redacciòn