Unicauca y Univalle, se movilizan en Santander de Quilichao

 

Las universidades públicas saldrán a marchar este miércoles en todo el país para exigir garantías, calidad y actualización para la educación superior, en medio de una nueva crisis financiera que afecta al sector.

Estudiantes, docentes y directivas de   La  Universidad  del  Cauca (Unicauca) y  La  Universidad del Valle (Univalle) se movilizan en Santander de Quilichao, cuya marcha  está prevista  a  partir  de  las  8 de  la  mañana desde el Campus  universitario.

La decisión del Gobierno Nacional de reestructurar el programa educativo ‘Ser pilo paga’ puso nuevamente sobre la mesa el tema de la desfinanciación que existe, y que no es nueva, en el sector de la educación pública superior, la cual se ha convertido en un dolor de cabeza para las universidades, que calculan su déficit en más de $18 billones: $3,2 billones para el funcionamiento y $15 billones en infraestructura.

La universidad del Valle del Cauca (Univalle) por  ejemplo, atraviesa un déficit de 30.000 millones de pesos que buscan solventar para poder lograr su meta de llegar a abrir 40.000 cupos de ingreso en el 2019.

Directivos  y  demás  estamentos  universitarios  han  sostenido  para  validar estas  movilizaciones   el Estado debe tomar conciencia sobre la propuesta de modificar la ley 30 porque allí radica el “nudo” del financiamiento que cada año se enreda más y  han  manifestado que “es una vergüenza que los recursos públicos hayan terminado en ‘Ser pilo paga’ beneficiando a instituciones que no lo necesitaban”.

Estudiantes  de   Unicauca  han  explicado  que  saldrán  a  marchar  este  miércoles porque  consideran  además  que en Colombia la universidad pública compite con la privada ya que no tiene el presupuesto suficiente para asumir todas las exigencias que se tienen y por eso varias directivas de las instituciones públicas han asegurado que no cuentan con los recursos para el sostenimiento y el gasto en diferentes frentes.

Es tal  la  crisis  de  las  universidades   públicas  que  esta  situación ha llevado a que las instituciones de educación superior salgan a marchar, una vez más, este miércoles incluso dando como resultado que algunos docentes  incluso  entren, a partir del 16 de octubre, en huelga de hambre.

 

La Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (Fecode), por su parte, anunció que se unirá a las marchas de universidades públicas. El gremio de maestros asegura que la crisis por los recortes y el déficit presupuestal de la educación pública amenaza con tocar fondo.

 

“La educación superior pública en Colombia está al borde del colapso. Esa es la principal razón de las movilizaciones de estudiantes y profesores.  Fecode apoya esta jornada de protestas porque su principal objetivo es la defensa de la educación pública integral con calidad, desde los tres grados de preescolar hasta la universidad”, argumentaron.

 

¿Qué  dice  el  Gobierno  Duque?

En respuesta a la crisis, la ministra de Educación, María Victoria Angulo, aseguró que para el Gobierno Nacional es prioridad la educación pública y resaltó que para el año 2019 el presupuesto general de la nación, destinado a este sector, pasará de 37 billones a 41 billones de pesos.

 

“En su compromiso con la educación, el presidente Duque ha decidido incrementar en un 15% más el presupuesto educativo para que así se dé respuesta a necesidades acumuladas históricamente”, dijo Angulo.

 

Frente a los $15 billones de inversión que reclaman los docentes y rectores, Angulo sostuvo que hay varios estimativos, sin embargo, manifestó que hay unos recursos y el Gobierno tiene previstas otras inversiones en temas de infraestructura.

 

“Los 15 billones es el déficit que resume el devenir anterior. Es decir, esto suma inversiones que han debido hacerse con antelación, pero también suman la proyección de todo lo que necesitaría la educación superior pública a futuro en cuestiones de infraestructura, mantenimiento y formación docente al día”, manifestó la ministra de Educación, quien además puntualizó que con el grupo de rectores, vicerrectores y jefes financieros y administrativos de las universidades han tenido conversaciones en las que se busca hacer una política pública para los próximos años que sea gradual, coherente y consistente.

Redacciòn