Confirmado: Bonilla  Soto será candidato a la Gobernación del Cauca

Pasadas las elecciones presidenciales, desde el ámbito regional empieza la definición de los candidatos de cada partido o  sectores  políticos por las gobernaciones. En el Cauca el nombre  del actual  Representante  a  la  Cámara Carlos  Julio  Bonilla  Soto, ha  comenzado a sonar y gustar  ampliamente en  la  opinión pública.

En  los  distintos  mentideros  políticos  ya se  habla  de  un verdadero “peso pesado” con claras  opciones por  su  trayectoria política y  exitoso resultado desde el legislativo en donde ha ejercido por tres  periodos  consecutivos  como vocero de las  comunidades  Caucanas  en el máximo escenario de  la política  colombiana.

Esta  decisión  acompañada  de varias  consultas políticas   y  jurídicas  ha  permito que Carlos  Julio  Bonilla considerado como el  nuevo “barón electoral” del Cauca sea una de las  cartas que  varios  y amplios  sectores  políticos  junto a  su  partido el  Liberal  estén  considerando que sea un firme  candidato para  regir  los  destinos de  los  Caucanos.

Frente a la inquietud sobre si un Congresista puede inscribirse como candidato y ser elegido como Alcalde o Gobernador, si debe renunciar y si tiene alguna incidencia el que pertenezca a la Mesa Directiva de la Corporación legislativa  el  Consejo de Estado  ha dejado  en claro   que:

“De acuerdo los artículos 123 de la Constitución Política, los Congresistas son servidores de elección popular directa. Por lo tanto, la causal de inelegibilidad de los Alcaldes que consagra el numeral 2° del artículo 37 de la Ley 617 de 2000, que modificó el artículo 95 de la Ley 136 de 1994, no se refiere a los Congresistas sino a los servidores que son empleados públicos”.

Así las cosas, quien se desempeña como Congresista y aspira a ser elegido mandatario de  un ente territorial, no requiere renunciar a su investidura de Congresista doce (12) meses antes de la elección, aun cuando haga parte de las Mesas Directivas de la Corporación, por cuanto, no tiene la calidad de empleado público.

Los Congresistas tampoco se encuentran incursos en la causal de inhabilidad consagrada en el artículo 30, numeral 3 de la Ley 617 de 2000 para aspirar a ser Gobernador, y en consecuencia, quien se desempeña como Congresista y aspira a ser elegido Gobernador de este departamento, no requiere renunciar a su investidura doce (12) meses antes de la elección, aun cuando haga parte de las Mesas Directivas de la Corporación, porque no tiene la calidad de empleado público  como sería el caso de  Bonilla  Soto.

El  Alto  tribunal  ha  señalado    que  “Los Congresistas que deseen aspirar a ser elegidos Alcaldes y Gobernadores deben presentar renuncia a la Corporación respectiva y la misma debe ser aceptada antes de la fecha de inscripción para el nuevo cargo a que se aspire, así los períodos establecidos por la Constitución y la Ley coincidan parcialmente, para no incurrir en la inhabilidad consagrada en el numeral 8 del Artículo 179 de la Carta Política”.

Para el Consejo de Estado, la inhabilidad se configura si la persona es elegida para más de una corporación o cargo público o para una corporación y un cargo si los respectivos períodos coinciden en el tiempo, así fuere parcialmente, pero dicha inhabilidad se elimina si el elegido para una corporación o cargo público presenta renuncia antes de aspirar al otro cargo o corporación para el que también hubiere resultado elegido.

Así se  despeja  el  camino  para que  Carlos  Julio  Bonilla Soto pueda presentar  su nombre  a  la  consideración de  los  Caucanos, ya que la elección del Congreso  en  donde   obtuvo algo más  de  39 mil  votos   y despertó los primeros atisbos del sonajero para las elecciones regionales de 2019, las presidenciales trazaron la ruta para los precandidatos a la Gobernación  y a las alcaldías del  Cauca.

Si bien hay personas con reconocimiento y proyección, el panorama se clarifica  con personas como Bonilla Soto , quien   se  ha desempeñado como Alcalde  de  Santander de Quilichao y es actual   integrante  de  la  comisión tercera de  Cámara  de Representantes, desde  donde ha defendido los intereses de las  comunidades y pueblos  caucanos, acompañando  a los gobiernos  seccional  y  municipales  en  múltiples proyectos  e  iniciativas para mejorar  condiciones  de  vida, el progreso  y desarrollo de las distintas  regiones, ganándose el aprecio, respeto  y reconocimiento de la  clase  política  y los sectores  empresariales del departamento.

Carlos Julio Bonilla Soto en muchos  sectores de  opinión  viene entonces también  a  recoger un sentimiento  generalizado de  trabajar  de  la mano del  gobierno nacional que preside  Iván Duque  Márquez   que  permita transformar, luchar contra la desigualdad y recuperar los escenarios  de  convivencia  y paz entre  los  caucanos.

Su candidatura a  la Gobernación  del Cauca puede con su experiencia y  trayectoria  impulsar  un proyecto   capaz  de librar ese  combate contra la pobreza, una mano dura y firme contra la delincuencia y una mente abierta, llena de imaginación, para devolverle a  Cauca esa grandeza que  en medio de  las  adversidades y diferencias  la ha hecho altiva y orgullosa.

Sabemos que el  Cauca requiere un modelo de desarrollo innovador, donde la competitividad y la equidad se conjuguen para ser una región más productiva, ambientalmente sostenible y justa en la redistribución de las oportunidades, con un gobierno socialmente sensible para acercarse con respeto al ciudadano y acompañado de una lucha frontal contra la corrupción para legitimar la institucionalidad.

Se precisa, entonces, un nuevo departamento: más equilibrado en su desarrollo, con municipios fortalecidos; integrado al proceso de cambio que la paz requiere; con ciudadanos educados y respetuosos de la diferencia, dueños de su propio destino en el que hombres como Carlos  Julio Bonilla  Soto  inspiran  acogida  y respeto.

Redacciòn