Murió el cardenal colombiano Darío Castrillón Hoyos

 Este jueves la Conferencia Episcopal de Colombia informó que el cardenal colombiano, Darío Castrillón Hoyos, falleció en Roma, Italia, a los 88 años de edad.

 

El religioso, quien nació en Medellín el 4 de julio de 1989, llegó a estar en la baraja de cardenales que tenían la posibilidad de llegar al cargo de más poder en la Iglesia católica.

Hoyos estudió en el Seminario de Antioquía, en Medellín; y en el Seminario de Santa Rosa de Osos, en Santa Rosa de Osos; también en la Pontificia Universidad Gregoriana, en Roma (doctorado en derecho canónico y especialización en sociología religiosa, economía política y economía ética); asistió a la Facultad de Sociológica, en la Universidad de Lovaina, en Lovaina, Bélg

De acuerdo con la Conferencia Episcopal, el cardenal que se ordenó como sacerdote el 26 de octubre de 1952 en Roma, se desempeñó, en otros cargos, como Director de Cursillos; Director del programa pastoral nacional y de Legión de María; Oficial de la curia diocesana de Santa Rosa de Osos. Fue director de las escuelas radiofónicas; Delegado Diocesano de la Acción Católica (1959); Ayudante Eclesiástico de la Juventud Obrera Católica; Director Diocesano de Catequesis; Inspector de la Oficina Diocesana de la Acción Cultural Popular (1962); Secretario General del Episcopado colombiano.

Asistió a la VIII Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos, en Ciudad del Vaticano, del 30 de septiembre al 28 de octubre de 1990; a la IV Conferencia General del Episcopado Latinoameriano en Santo Domingo, República Dominicana, del 12 al 28 de octubre de 1992.

Corría la tercera semana de abril de 1999 cuando el Nobel de Literatura Gabriel García Márquez alborotó el Vaticano al declarar “papable” al cardenal colombiano Darío Castrillón Hoyos. Con esa palabra mayor tituló un reportaje suyo al entonces ministro del papa Juan Pablo II luego de una semana de reportería en Roma que incluyó charlas con el “postulado”.

La publicación de la revista Cambio fue vista en Colombia como un perfil anecdótico del ex seminarista de Santa Rosa de Osos, convertido entonces en el poderoso Prefecto para el Clero, en la práctica el jefe supremo de más de 400 mil sacerdotes de todo el mundo. Para los analistas de los círculos de poder de la Iglesia Católica fue el campanazo de alerta para prestarle atención a la fulgurante carrera de un prelado latinoamericano que se había convertido en ficha clave del Sumo Pontífice.

El pálpito de García Márquez pareció confirmarse en octubre de 2004, cuando se abrió en París la Feria Internacional de Arte Contemporáneo y en uno de los pabellones fueron colgados los imponentes retratos de los cardenales más influyentes en el Vaticano. La revista Paris Match publicó entonces un informe especial titulado “Los 14 príncipes de la Iglesia” y aseguró que entre ellos estaba el sucesor de Juan Pablo II, ya por entonces en muy mal estado de salud. Castrillón estaba entre ellos y se le calificaba como “el indicado para enfrentar la actual crisis de valores”.

El reconocido vaticanista Sandro Magister escribió en L’Espresso que era uno de sus candidatos, aunque calificó como “contraproducente” su reportaje con García Márquez. También fue nombrado como papable por Luigi Accatolli, del Corriere della Sera, y por John Allen Jr. en el National Catholic Reporter, que destacó su formación en derecho canónico, sociología religiosa, economía y relaciones internacionales.

Fue el punto máximo de su carrera religiosa. Una vez murió Karol Wojtyla y la posibilidad de un Papa latino fue desechada por el Cónclave de 2005, el poder de Castrillón empezó a menguarse hasta que Benedicto XVI lo relevó como uno de sus ministros a cambio del cardenal brasileño Claudio Hummes.

El cardenal Castrillón Hoyos, nacido el 4 de julio de 1929 en Medellín, estuvo en medio de la polémica en 2010 por apoyar a un obispo francés que encubrió actos pedofílicos por parte de uno de sus colegas. A pesar de ello, Castrillón ha sido conocido como uno de los religiosos con más influencia en el Vaticano. Ordenado como sacerdote en 1952 en Roma y obispo en 1971, Castrillón se convirtió en cardenal el 21 de febrero de 1998.