Estos son los nuevos 10 congresistas del partido Farc

A pesar de que el partido de la exguerrilla participó en las elecciones de este domingo para contar sus votos en las urnas, diez de sus representantes ya tienen aseguradas las curules en el Congreso, tras el acuerdo de paz con el Gobierno. Cinco en senado y cinco en cámara. Estos son sus perfiles.

Un año después de firmado el acuerdo de paz que puso fin a un conflicto de medio siglo, la antigua insurgencia se sometió al escrutinio de los colombianos, quienes elegieron en las urnas al nuevo Congreso para el periodo 2018 – 2022. La Farc, aunque tiene aseguradas diez curules, tendrá que sacar más de 600 mil votos si quiere sumar un escaño más en la cámara alta, por ejemplo. Esa fue la regla más importante para que las Farc dejara las armas y participara en política, según el acuerdo de paz.

Luego del proceso de dejación de armas de más de 7 mil hombres, a principios de septiembre de 2017 las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) pasaron a ser partido político cuando hicieron su primer congreso y decidieron conservar su sigla, Farc, pero con otro significado: Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común.

En esa misma ocasión anunciaron la dirección nacional del naciente partido político y escogieron a los congresistas que representarán en los próximos cuatro años a la exguerrilla. Después, a finales de octubre de 2017, el Consejo Nacional Electoral reconoció la personería jurídica de esa colectividad y horas después el consejo político resolvió anunciar la candidatura presidencial de Rodrigo Londoño, Timochenko, el otrora máximo jefe de la guerrilla.

Los días pasaron y la exguerrilla empezó a hacer campaña. Recorrieron los barrios populares y las ciudades intermedias del país, incluso con caminatas de Timochenko, algunas de las cuales terminaron en gresca por las protestas de opositores a la izquierda colombiana y de otros que se declararon víctimas de la insurgencia.

Al final, con todas las dificultades que ha tenido la implementación del acuerdo de paz, Timochenko se retiró de la contienda electoral días después de ser internado en la Clínica Shaio de Bogotá, donde le practicaron una cirugía a corazón abierto. Horas después el partido Farc justificó la decisión con la falta de garantías para hacer política por el Estado colombiano.

Les presentamos los diez congresigostas de la Farc que ya tienen asegurada una silla en el Capitolio Nacional y quienes representarán al partido de la rosa roja durante los próximos 4 años en el legislativo colombiano.

SENADO

Luiciano Marín Arango, también conocido como Iván Márquez, es quizá el guerrillero mejor preparado ideológicamente en el nuevo partido de la antigua insurgencia. Nació en Florencia (Caquetá) en 1955 y desde muy temprano, siendo docente de secundaria en un colegio de El Doncello (Caquetá) mostró su interés y su desacuerdo con la manera como se gobernaba el país.

A finales de los 70, cuando ya las Farc se había fundado Marquetalia (Tolima), Márquez lideraba la Juventud Comunista Colombiana (JUCO) en Caquetá y luego en la década de los 80s fue Representante a la Cámara por la Unión Patriótica, un partido que se creó tras el inicio de los diálogos de paz en el Gobierno de Belisario Betancourt.

Estudió derecho en la Unión Soviética y desde que ingresó a la guerrilla, bajo el mando del legendario guerrillero Efraín Guzmán en el frente quinto, siempre se destacó hasta lograr ser el comandante del Bloque Caribe. Participó en todos los diálogos de paz, incluido el que desembocó en la firma de un acuerdo para la terminación del conflicto entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las Farc. En esta última etapa fue el jefe de la delegación de paz de la insurgencia durante las negociaciones en La Habana (Cuba).

Hoy es la cabeza de lista del partido Farc en el senado y fue el delegado de esa colectividad más votado con 880 votos durante el congreso fundacional en septiembre de 2017.

Jorge Torres Victoria, quien al hacer su tránsito a la vida civil decidió dejar su nombre de guerra en la cedula de ciudadanía, es decir, Pablo Catatumbo. Nació en Cali (Valle del Cauca) en 1953. Ingresó al Partido Comunista y luego, tras ser integrante de la JUCO, fue enviado a Moscú (Rusia) a estudiar a fondo el marxismo-lenininismo.

Su vida guerrillera inició en Medellín en la guerrilla del M-19 y, luego, tras regresar al Valle del Cauca se vinculó a las Farc donde empezó a escalar desde cabecilla del frente 26 en la cordillera central, comandante del frente sexto en el norte del Cauca, miembro del Estado Mayor Central y en 2008 fue incluido entre los miembros del secretariado de las Farc.

En la primera década del 2000, Catatumbo convirtió en la retaguardia de las Farc el Parque Nacional Natural Cañón de las Hermosas (entre Tolima, Huila, Valle y Cauca), junto al entonces jefe guerrillero “Alfonso Cano”. Tras la muerte de este último, cuando ya era el jefe máximo de la insurgencia, Catatumbo transformó las estructuras guerrillas de esta región y se convirtió en el jefe máximo del Bloque Occidental de las Farc.

Durante los diálogos de paz en La Habana se sentó junto al general Óscar Naranjo con el fin de pactar el desmantelamiento del paramilitarismo y las garantías para que los exguerrilleros puedan hacer política sin miedo a ser exterminados. En septiembre de 2017, al final del Congreso fundacional del partido Farc, obtuvo 866 votos, la segunda votación más importante de los delegados después de la de Iván Márquez.

Una de las mujeres más visibles en la guerra y en la paz al interior de las Farc, ha sido Victoria Sandino Palmera, ya en la vida civil Judith Simanca Herrera. Nació en Tierralta, Córdoba e ingresó a la guerrilla después de militar muy joven en la Juventud Comunista (Juco) y luego en la Unión Patriótica (UP).

Tras el fracaso del proceso de paz con el Gobierno de Andrés Pastrana en 2002, Sandino se vinculó a las filas de la insurgencia y rápidamente pasó a ser la comandante del frente 21 que operó en el sur del Tolima. Hizo trabajo político en esa región, justo cuando Catatumbo y Cano convirtieron al Cañón de las Hermosas en su retaguardia ante la persecución aérea de las fuerzas estatales.

En 2013 llegó a la Habana para integrar la subcomisión de género en los diálogos de paz. Desde entonces, ha sido la vocera de las mujeres al interior de la exguerrilla y en septiembre de 2017, al final del primer congreso de la Farc como partido político, fue elegida miembro de la dirección nacional de esa colectividad con 797 sufragios. Ocupó el puesto 15 en la lista de los 111 delegados de ese partido.

Julián Gallo, más conocido como Carlos Antonio Losada, nació en Bogotá en 1961 e ingresó a la guerrilla cuando tenía 17 años. Un 20 de septiembre de 1978 los comandantes Alfonso Cano y Pablo Catatumbo los despacharon para Cali en donde lo esperaba un carro para dirigirse a las montañas del Cauca.

Estuvo en el sexto frente de las Farc que operó en el norte de ese departamento. Luego, fundó el frente octavo en la cordillera occidental caucana y en 1983 sale del monte para dirigir el trabajo urbano de la insurgencia en varias regiones del país. Entonces, durante 19 años fue el jefe clandestino de la guerrilla a cargo del Frente Urbano Antonio Nariño, del cual su único sobreviviente es Lozada.

Desde julio de 2015 asumió la subcomisión técnica para el fin del conflicto, y junto al general Javier Flórez, condujo a la guerrilla al fin de la rebelión armada y a dar el paso definitivo a la vida política legal.

Sandra Ramírez fue su nombre de guerra desde los 17 años cuando decidió irse a las filas de la guerrilla. Se fue desde La Paz (Santander) y desde entonces nunca se apartó de lo que siempre consideró su familia: la insurgencia. A los 20 años conoció al fundador de las Farc, Manuel Marulanda, se enamoraron y junto a él duró el resto de su vida en la guerrilla, hasta 2008 cuando Marulanda murió infartado.

Griselda Lobo, ya en la vida civil, fue la mujer que más votos obtuvo en el congreso del partido en septiembre de 2017, cuando los delegados escogieron los 111 integrantes de la dirección nacional de esa colectividad. Lobo obtuvo 802 votos y fue 13 entre los primeros doce hombres de la Farc. Tiene una silla en el senado hasta 2022.

CÁMARA DE REPRESENTANTES

En agosto de 2009 se dijo que su cuerpo estaba en la morgue de Granada (Meta). Según las autoridades judiciales ‘Byron Yepes’, había muerto en un bombardeo a un campamento de La Honda (Meta). Incluso, el Cuerpo Técnico de Investigación (Cti) se atrevió a asegurar que las pruebas eran las muestras de su ADN.

Yepes permaneció en la clandestinidad hasta 2011, cuando el diario El Tiempo controvirtió la versión que dos años atrás había asegurado: que “Julián Villamizar o ‘Bayron Yepes’, uno de los consentidos del comandante guerrillero ‘Mono Jojoy’, había muerto en un combate. Llegó a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) en 1983. Ingresó al frente 14 que operaba en San Vicente del Caguán. Tenía 22 años y duró 34 alzado en armas contra el Estado.

Al silenciar los fusiles, Yepes terminó como el jefe de organización del Bloque Oriental del Estado Mayor (Embo) y en agosto de 2017 quedó entre los 111 miembros de la dirección colegiada del naciente partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (Farc).

Reinaldo Cala Suárez, nació en el sur de Santander en el municipio de El Palmar el 3 de noviembre de 1964. Podríamos decir que es el único excomandante de las Farc que dirigió las unidades militares con cabello largo. Por esa característica sus compañeros de guerra lo llamaron “Jairo Mechas”. Durante los 35 años que militó en la insurgencia fue el fundador de la guerrilla en la Sierra Nevada de Santa Marta y terminó como uno de los comandantes del Bloque Magdalena Medio.

Esos 35 años de guerra los vivió caminando el norte del país. Su alzamiento en armas se dio en Barrancabermeja a orillas del río Magdalena, fue trasladado al Frente 10 de las Farc en Arauca y a finales del 82 terminó en la Costa Atlántica en la creación de la guerrilla en esa región. Años después llegaría a la Sierra Nevada de Santa Marta a implantar la influencia de la insurgencia en el Magdalena Medio, Cesar, La Guajira y parte del Atlántico.

A mediados de marzo de 2016, cuando el Gobierno y la insurgencia no cumplieron con la primera fecha pactada para entregar el acuerdo final, a la mesa de negociaciones de La Habana llegaron Cala y otros jefes guerrilleros como “Julián Caballero”, “Samuel Arango” y “Sonia González”. Todos fueron delegados para reforzar las subcomisiones del fin del conflicto y de género, que construyeron el acuerdo general para la terminación del conflicto. Cala Suárez hoy es el representante a la Cámara de la Farc por Santander para el periodo 2018-2022.

Seusis Pausivas Hernández Solarte, también conocido como Jesús Santrich, es la cabeza de lista de la Farc a la Cámara de Representantes. Integró durante el conflicto el Estado Mayor Central de la guerrilla y fue el principal ideólogo de la emisora La voz de la resistencia, una cadena clandestina de la insurgencia que se fundó en la octava conferencia de 1993.

Al final de los diálogos en La Habana (Cuba) fue designado como uno de los representantes de Farc en la Comisión de Impulso y Verificación a la Implementación del Acuerdo (Csivi) y en septiembre de 2017 sacó la tercera votación en el congreso del partido Farc con 835 votos.

Este caleño ingresó a las Farc en 1986 y fue uno de los cancilleres de las Farc en Bolivia y México. Desde 1993 hasta 2002 tuvo esa tarea y justo después de que se rompieran los diálogos de paz entre la insurgencia y el gobierno de Andrés Pastrana, su nombre salió a la luz pública pues el gobierno colombiano solicitó al mexicano la expulsión de la oficina que tenía la guerrilla en la capital de ese país.

Calarcá fue uno de los primeros facilitadores que presentó las Farc en La Habana para construir la agenda temática que se iba a negociar con los comandantes de la guerrilla en ese momento en las montañas de Colombia. Hoy, Calarcá voto en Cali y recordó que la última había sido en México 1994. Es el representante a la Cámara de la Farc por el Valle del Cauca.

Ya en la vida civil retomó su nombre de pila: Omar de Jesús Restrepo. Durante el conflicto decidió llamarse Olmedo Ruíz desde 1981. Fue el comandante del frente 57 de las Farc en Antioquia y es el representante a la Cámara de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (Farc) en Antioquia. Fue de los primeros integrantes de la exguerrilla en romper el hielo con quienes en el conflicto fueron sus enemigos.

A finales de enero de 2017, movilizó a sus hombres hacia la zona verdal del municipio de Riosucio (Chocó). Unos 150 combatientes viajaron por el río Bojayá y por el Atrato hasta llegar a las 10 hectáreas que se dispusieron para la llegada y alojamiento del personal. Allí Olmedo y el resto del 57 dejaron las armas.