En Cauca, donde más líderes sociales asesinan: Defensoría del Pueblo

La Defensoría del Pueblo entregó este jueves la Alerta Temprana de la situación de riesgo para líderes sociales y defensores de derechos humanos en Colombia. La situación es muy grave y no parece mejorar.

El defensor Carlos Alfonso Negret Mosquera informó que desde el 1 de enero de 2016 al 27 de febrero de 2018 fueron asesinados 282 personas que se dedicaban a la defensa de la comunidad o de los Derechos Humanos, esto a pesar del despliegue de algunas acciones por parte de las entidades competentes a nivel nacional y regional.

En 2016 ocurrieron 134 homicidios; para 2017 fueron 126 y del 1 de enero al 27 de febrero de 2018, otros 22 casos.

 

La cifra supone un aumento del 32,5 % en comparación con 2016, según lo corrobora  igualmente el informe de la ONG Programa Somos Defensores.

“Durante el 2017, en promedio cada tres días fue asesinado un defensor o defensora de derechos humanos en Colombia”, señala el documento, que destaca además que de las 106 víctimas, 87 eran de sexo masculino, 16 del femenino y tres de la población LGBTI

Para la ONG, “este desproporcionado incremento en los homicidios contra defensores” se produce en un año en que los asesinatos en el país se redujeron por la firma de la paz con las FARC y por el cese al fuego con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), que estuvo vigente entre el 1 de octubre de 2017 y el pasado 9 de enero, producto de los diálogos en Quito.

El documento cita cifras del Ministerio de Defensa según las cuales en 2016 fueron contabilizados en Colombia 12.406 homicidios y en 2017 fueron 12.160.

“Así las cosas, es difícil de entender cómo en el año en que las FARC y el Gobierno Nacional inician la implementación de los acuerdos de paz, la violencia se focaliza contra estos activistas“, señala el informe.

Agrega que “este es el pico más alto de homicidios por año” desde que en 2002 comenzó a documentar casos de agresión contra defensores.

El informe señala que su cifra de 106 asesinatos se basa en datos y consultas a “diversas fuentes de información de la sociedad civil” pues varían según la entidad que las recopile.

Por eso en los datos de 2016 hubo una “confusión”, de manera que la Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Colombia contabilizó 64 homicidios, mientras que Somos Defensores registró 80; el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) y el movimiento Marcha Patriótica contaron 117, y la Defensoría del Pueblo más de 120 asesinatos.

“Con este precedente, las cifras de homicidio en 2017 también fueron materia de discusión pública, pues varían en mucho a la oficial del Gobierno (81 homicidios), la cual sigue muy baja”, pues Somos Defensores registró el año pasado 106 casos; Indepaz y Marcha Patriótica, 170, y la Defensoría del Pueblo, 206.

El informe añade que “todos los estudios” determinaron que la mayoría de estos homicidios “corresponden a defensores relacionados con la tierra y el territorio con enfoques étnicos y poblacionales (campesinos, indígenas, afrodescendientes, Juntas de Acción comunal de zonas rurales), y en precarias condiciones económicas”.

Somos Defensores explicó que los departamentos donde ocurrieron más asesinatos fueron los de Cauca, con 18 casos; Antioquia (14), Valle del Cauca (8), Chocó (7), y Córdoba, Nariño, Norte de Santander y Putumayo, cada uno con 6.

“En 24 de los 32 departamentos de Colombia se presentaron tales homicidios, lo que significa un 70 % del territorio nacional”, indica el informe, y agrega que “donde se presentan más crímenes son aquellos que se podrían llamar ‘territorios exFARC'”, es decir, de donde se retiró la antigua guerrilla.

Como presuntos responsables de estos crímenes aparecen desconocidos en 86 de los casos, grupos de narcotraficantes y de origen paramilitar (9), miembros de la fuerza pública (5), ELN (3), la guerrilla del Ejército Popular de Liberación (EPL), con dos, y las disidencias de las FARC con uno.

 

Somos Defensores lamenta que las Fuerzas Armadas “aún en medio de la paz, siguen siendo presuntamente responsables de homicidios de defensores”, al tiempo que considera “desconcertante ver al ELN, que estando sentado en la mesa de negociación de Quito (…) haya asesinado a tres defensores en 2017, poniendo en duda su voluntad real de paz”.

“No puede haber ni un líder social o defensor de derechos humanos más asesinado en Colombia y por eso reiteramos la obligación que tiene el gobierno de reforzar su seguridad y de garantizar la labor social que ellos realizan en todo el país”, agregó en su informe el Defensor del Pueblo.

El seguimiento que hace la Defensoría al tema deja ver que estos homicidios vienen sucediendo bajo tres dinámicas: la primera se debe a la expansión del Eln que ha derivado en enfrentamientos con la Fuerza Pública y otros actores armados especialmente en Chocó, Norte de Santander, Cauca, Arauca y Nariño; la segunda tiene que ver con la conformación de disidencias de las Farc en Meta, Guaviare, Vichada, Vaupés, Caquetá, Valle del Cauca, Cauca y Nariño; y la tercer dinámica es la consolidación de área de dominio de los grupos armados posdesmovilización en Córdoba, Sucre, Magdalena, Chocó, Antioquia, Risaralda, Caldas, Nariño, Cauca, Valle del Cauca, Putumayo

Redacciòn