El 11 de marzo será la primera vuelta, favoritos: Petro y Fajardo o Duque

 

Gustavo Petro no anda pensando si le gana o no la consulta interpartidista a Carlos Caicedo este 11 de marzo. Su reto es que la izquierda, a la que representa, les muestre los dientes a sus contradictores de centroderecha.

En palabras de Petro, la medición de fuerzas en las consultas de marzo no será entre izquierda y derecha, sino entre la “vida”, la de él, y la de la “muerte”, la de Uribe.

Petro necesitaba la consulta como plataforma para repotenciar su aspiración presidencial. Para volverse más visible, para ganar tiempo.

Un experto en elecciones como el exregistrador Carlos Ariel Sánchez asegura que las consultas internas están convirtiendo la jornada del 11 de marzo en “una especie de primera vuelta presidencial”.

Sánchez parece tener razón, pues muchos analistas creen que la consulta uribistaconservadora pondrá a uno de sus tres contendores (Iván Duque, Marta Lucía Ramírez o Alejandro Ordóñez) en la segunda vuelta presidencial.

Y a juzgar por las últimas encuestas, Petro también se estaría peleando su paso a la segunda vuelta.

Juan Lozano (una de las reservas del uribismo) dijo esta semana en su columna de EL TIEMPO que, “a estas alturas, quien más cerca está de asegurar su cupo para segunda vuelta es Gustavo Petro”.

Han sido muchos los réditos del candidato de la Colombia Humana en esta primera parte de la carrera. Algunos aliados suyos del progresismo que se quedaron con los ‘verdes’ se le han sumado, debilitando de paso las filas de Sergio Fajardo.

De resultar victorioso en la consulta, Petro no solo será una amenaza para sus contradictores de centroderecha, sino para Fajardo, su competidor inmediato.

 

La consulta de centroderecha

Esta otra consulta no solo va a definir un candidato que podría ir a segunda vuelta, sino también jugará a elevar el poder de Andrés Pastrana o debilitar el de Álvaro Uribe.

 

La lucha más clara en esta consulta será entre Iván Duque, candidato de Uribe, y Marta Lucía Ramírez, respaldada por Pastrana. Alejandro Ordóñez aparece un poco más lejos de esas posibilidades.

 

Esta consulta plantea otros interrogantes. Por un lado, Ramírez aventaja a Duque en algunas encuestas, las cuales se fundamentan en buena parte en los sectores de opinión.

 

Duque, quien registra una tendencia creciente en intención de voto, cuenta con un par de ventajas adicionales: el respaldo incondicional del expresidente Álvaro Uribe y el de la vigorosa bancada del Centro Democrático.

 

Ramírez, en cambio, no tiene el apoyo de sectores parlamentarios sólidos. Y no se le ha vuelto a ver con el expresidente Pastrana.

 

Aunque Pastrana presentó a Ramírez ante Uribe como su candidata, en una carta publicada el pasado 6 de diciembre –‘Marta Lucía Ramírez, mi candidata en la Alianza para la Reconstrucción de Colombia’– ella dice que no representa al ex mandatario. “Yo no tengo mentor, no tengo ningún jefe político”, ha dicho la exministra.

 

Las consultas no son todo

De cara a las elecciones presidenciales, que son como el premio mayor en la lucha por el poder, las consultas no son todo. El resultado de estas tendrá un complemento inevitable en la configuración del nuevo mapa electoral a partir del 12 de marzo: los votos de los partidos para Congreso.

Hoy, más que antes, hay una discusión pública sobre cuánto pesará la maquinaria y cuánto la opinión en la elección presidencial. Nadie sabe a ciencia cierta qué va a pasar.

 

Los dos candidatos presidenciales que van adelante en las encuestas, Gustavo Petro y Sergio Fajardo, son fuertes en opinión y frágiles en estructura partidista. Los que le siguen, el Uribismo y Germán Vargas Lleras, tienen alta opinión, pero también muy fuertes en estructuras partidistas.

Humberto de la Calle, con buena intención de voto, no tiene un sólido apoyo del aparato de su partido. Los liberales se dividieron en el proceso de selección del candidato y quedaron muy fracturados.

 

Todo está en evolución. Hasta hace pocos años la que mandaba en términos absolutos era la maquinaria, hoy decide menos, pero todavía su poder es grande. Además, nadie ha probado que la sola opinión –entendida como la del elector libre– esté en capacidad de elegir hoy Presidente.

 

Víctor Muñoz, experto en estadística electoral y realizador de encuestas de opinión, admite que estas “todavía no alcanzan a reflejar la votación de la maquinaria”.

 

Muñoz, lo mismo que el exregistrador Sánchez, vaticinan que los candidatos presidenciales que hoy van de punteros (Petro y Fajardo) podrían ser rebasados después de las elecciones legislativas del 11 de marzo, como resultado de la fuerza de las estructuras electorales de los segundos.

 

Muchos analistas coinciden, además, en algo que podría ser contradictorio, y es que partidos como ‘la U’ y el conservatismo, que no tienen candidatos presidenciales propios, elegirán bancadas parlamentarias superiores a las de Petro y Fajardo.

 

‘La U’ y los conservadores, que tienen un récord en las urnas superior a dos millones de votos cada uno, no han decidido a qué candidato presidencial apoyarán. Sus decisiones muy seguramente van a incidir en quién sea el próximo presidente de los colombianos.

 

Cuando se revisan los números también las conclusiones parecen dirigirse a ponderar la fuerza de la maquinaria en esta elección presidencial. Si, como advierte la Registraduría, unos 16 millones de colombianos podrían ir a las urnas en segunda vuelta, quien sea elegido Presidente tendrá que sacar más de 8 millones de votos. Y esa cifra, al parecer, no se logra hoy con sola opinión.

 

Por estos días se escucha mucho esta pregunta: ¿Quién de los candidatos podrá conseguir 8 millones de votos? Ese será el Presidente.

 

Incierto el número de votos en consultas

Al contrario de lo que sucede en las elecciones de Congreso y Presidente de la República, en las cuales se pueden comparar los registros históricos de votantes y hacer un cálculo de cuántos acudirán a las urnas, en marzo, en las consultas interpartidistas no se puede hacer ningún vaticinio sobre la participación ciudadana, por tratarse de convocatorias singulares que dependen de la coyuntura política del momento.

Está establecido que en la elección del Presidente de la República participa entre el 43 y el 49 por ciento de los ciudadanos habilitados para votar, según la Registraduría.

En la elección de los congresistas ese promedio es del 43 por ciento.

Algunas veces esa media sube o baja muy poco, dependiendo del nivel de confrontación de cada elección.

Si este año en la elección presidencial vota el 49 por ciento de los ciudadanos habilitados, de un censo total de 36’025.318 personas, las urnas estarían recibiendo 17’652. 405 votantes.

Por:

Bertulfo  Peña- Editor  Político EL  TIEMPO

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