Con 0-1 Santa Fé demostró su jerarquía ante el Tolima, que perdió hasta el invicto

Deportes Tolima no pudo ganarle a Santa Fe en calidad de local y ahora deberá buscar este sábado en Bogotá remontar el 1 a 0 para continuar el camino a la segunda estrella. El juego de los dirigidos por Alberto Gamero no fue el mejor, así como lo había hecho ante Nacional.

Santa Fe no necesita ser una máquina de ataque. Se conforma con una pelotica quieta que le quede. Eso es suficiente. Eso es letal. Esta vez, esa arma, que más parece un ritual cardenal, llegó en un tiro de esquina. Wilson Morelo no tuvo que desmarcarse, porque nadie lo marcaba. Recibió la dócil pelota, la primera que le llegó en todo el partido, y remató con la precisión, la tranquilidad y la paciencia de los goleadores. ¡Pum! Seco. Ese remate fue suficiente: 0-1.

Los cientos de hinchas que llenaron las gradas del estadio Manuel Murillo Toro no se imaginaron que apenas 10 minutos de iniciando el tiempo complementario iban a ver sus adversarios celebrar.

Sucedió en el minuto 55 cuando John Pajoy levantó un tiro de esquina, el esférico se paseó por toda el área sin que hubiese un defensa para despejar, y en cambio encontró de frente a Wilson Morelo quien sacó un potente izquierdazo para inflar la red del arco norte del Murillo Toro.

Tolima se desesperó y siguió sin ideas claras y con muchos errores, fue necesario a los 67′ el ingreso de Santiago Montoya para mejorar el juego y crear más llegadas, pero estas fueron dilapidadas por Marco Pérez.

Al final la celebración fue capitalina, que aparte de llevarse los tres puntos del primer juego de semifinales, se van con el invicto del Tolima que no perdía en casa desde marzo del presente año. Ahora en Bogotá, Tolima deberá mejorar el juego y buscar la clasificación a la gran final.

 Tolima debió pasarse los últimos días practicando, una y otra vez –mil veces– cómo evitar ese ataque de Santa Fe, el de la pelota quieta. Y también debió ver el video una y mil veces.

Sus defensas debieron llegar a este partido con la jugada entrenada de memoria, seguro. Y, sin embargo, así, por esa vía le ganó Santa Fe el partido de ida de la semifinal, en Ibagué.

Dos veces el equipo cardenal le anunció al Tolima, antes del gol, que su juego aéreo iba a ser la fórmula, otra vez. Lo hizo como para dejar claro que para los cardenales la pelota quieta no es un arma, sino un arte. Primero con un cabezazo certero de Dairon Mosquera que hizo acostar al portero Joel Silva. Y, luego, un cabezazo deforme de Víctor Giraldo que casi lo hace volar. Porque el lateral, solitario,  la mandó a las nubes. Pero Santa Fe anunciaba.

Cuando Santa Fe va a cobrar un tiro libre o un tiro de esquina, comienza a anticipar el festejo. Basta con ver sus movimientos en el área, cómo se hacen sombras, cómo se mueven liberando marcas, dejando cabeceadores libres. Así llegó ese tiro de esquina. Pajoy fue el cobrador.

Iban 11 minutos de la segunda parte. Habían pasado 56 minutos de bostezos. La pelota viajó de la esquina hacia al área y fue cayendo, picó y llegó al pie de Morelo, como si fuera una atracción de imanes entre el esférico y el goleador. El remate seco de Morelo, en inaudita soledad, liquidó el juego. Eso fue todo.

El partido como tal salió como se lo pudo haber imaginado cualquier experto, escéptico o desprevenido: fue un juego cerrado, friccionado, con patadas allí y allá, con dos equipos preocupados por no recibir gol y con poca preocupación por hacerlos; un juego trancado, de atacantes fantasmales y de volantes anónimos. La conclusión: triunfo de Santa Fe con gol de pelota quieta…

No era un juego apto para las faltas cerca de las áreas, Tolima lo debía saber bien, pero estas abundaron. Incluso, el equipo de Ibagué tuvo dos ocasiones de anotar por esa vía, pero no concretó.

Santa Fe jugó desde el comienzo con su orden, el de siempre, el de cerrarse con sus 10 hombres para respaldar a su portero. Fue desgastando al local con pataditas sutiles, con presión asfixiante. Mientras tanto, Tolima tuvo su irreverencia suicida. Pero sus expediciones arriba siempre chocaron contra esa muralla.

Solo después del gol de Morelo cambió el partido. Tolima se lanzó al ataque como si no se jugara el paso a la final sino la vida. Atacó con el escurridizo Villa, con el impreciso Marco Pérez, que aún se debe estar lamentando por un remate que desperdició frente al portero Zapata (Castellanos se fue lesionado). Tolima buscó el empate, lo intentó, puso en aprietos a Santa Fe, encontró la forma de romper su muralla, pero no el gol.

Santa Fe resistió, luchó hasta el último instante por ese triunfo de oro. Se fue de Ibagué con la frente en alto, con una victoria que lo acerca a la final. Otra vez se salió con la suya, con esa arma que parece indescifrable. Aunque falta el juego de vuelta, el sábado en el estadio El Campín.

Síntesis:

Tolima 0 / Santa Fe 1

Tolima: Joel Silva (6); Juan Guillermo Arboleda (6), Sergio Mosquera (6), Fáiner Torijano (6), Danobis Banguero (6); Avimiled Rivas (6), Carlos Rentería (6), Sebastián Villa (6), Mariano Vásquez (6), Jose David Lloreda (5); Marco Pérez (5).
DT: Alberto Gamero.

Cambios en Tolima: José Erick Correa (5) por José David Lloreda (1 ST), Santiago Montoya por Mariano Vásquez (21 ST), Jader Obrian por Carlos Rentería (39 ST).

Santa Fe: Leandro Castellanos (6); Víctor Giraldo (6), Héctor Urrego (6), William Tesillo (7), Dayron Mosquera (6); Juan Daniel Roa (6), Yeison Gordillo (6), Baldomero Pelaza(6), Anderson Plata (6); Jhon Pajoy (6), Wilson Morelo (7).
DT: Gregorio Pérez.

Cambios en Santa Fe: Robinson Zapata (6) por Leandro Castellanos (42 PT), Sebastián Salazar por Wilson Morelo (23 ST), Omar Pérez por Yeison Gordillo (36 ST).

Partido: Bueno.

Amonestados en Tolima: Sebastián Villa (4 PT), Fainer Torijano (43 PT), Avimiled Rivas (12 ST),

Amonestados en Santa Fe: Wilson Morelo (8 PT), Víctor Giraldo (33 PT), Yeison Gordillo (13 ST), Juan Daniel Roa (40 ST),

Expulsados: no hubo.

Goles de Santa Fe: Wilson Morelo (10 ST),

Figura: Wilson Morelo (7).

Estadio: Manuel Murillo Toro.

Asistencia: 22.000 espectadores aprox.

Taquilla: no fue suministrada.

Arbitro: Wilmar Roldán (7)