Joven de 19 años se quita la vida en la vereda de Cajete en Popayán

La tragedia de la muerte de un joven debido a desesperanza o frustración abrumadoras resulta devastadora para la familia, los amigos y la comunidad. Padres, hermanos, compañeros, entrenadores y vecinos podrían quedarse con la duda si pudieran haber hecho algo para impedir que ese joven decidiera suicidarse.

Aprender más acerca de los factores que podrían llevar un adolescente al suicidio podría ayudar a prevenir más tragedias. Aunque no siempre se puede impedir, siempre es buena idea informarse y tomar medidas para ayudar a un adolescente con problemas.

Todo indica, que Luz Adriana Camilo Caicedo de 19 años, se quitó la vida en forma horrorosa, al colgarse pendiendo de un lazo al interior de su habitación. Esta adolescente, era estudiante de la Institución Educativa de Cajete, ubicada en vereda del mismo nombre, al occidente de la capital caucana.

Una versión del Diario del Cauca dice que “Según el informe de las autoridades competentes, los hechos ocurrieron en horas de la noche del pasado sábado. La mujer fue vista por última vez cuando se disponía a descansar. Uno de los vecinos indicó que, al parecer, se trataría de una decepción amorosa, aunque esta versión deber ser confirmada por los investigadores que llevan el caso”. Aunque los encargados del levantamiento y las autoridades judiciales no han lanzado una versión oficial.

En el mismo diario, se dice que testimonios dicen que “Luz estaba muy enamorada, hacía unos 20 días su novio al parecer se iba de la ciudad y la dejo abandonada. Esto hizo que su estado de ánimo cambiara; unas veces estaba alegre, otros días se notaba triste. Le decíamos que no se preocupara por eso, que iba a conseguir otro hombre. Que el amor era como los juegos de azar, donde se gana o se pierde”, pero todo, como sucede con estos casos, queda para ser corroborado en las investigaciones, que desde ya, se iniciaron, para dar con las causas de la muerte, y los motivos que se dieron para ella.

Los habitantes de la casa dijeron que hacia las once de la mañana extrañaron, que ella no se hubiese levantado, y que notaron que el televisor estaba encendido, pues se escuchaba desde fuera, por lo que la llamaron repetidamente, sin obtener respuesta. Entonces decidieron forzar la puerta, encontrándose con el macabro espectáculo, de la joven colgada de una cuerda. Avisaron a la Policía, para las diligencias de rigor, las que se cumplieron, en el mismo sitio.