Todas las problemáticas sociales del Cauca,rumbo a la Panamericana

“En el norte del Cauca confluyen todas las problemáticas sociales, de disputa por la tierra, de auge del narcotráfico, y de grupos disidentes y emergentes, que convierten a esta región en una bomba de tiempo. Pero es posible frenarla antes de que sea tarde”.

Así encabeza la revista “Semana” el análisis titulado. “Norte del Cauca: la tormenta perfecta”, al enfocar la confluencia de vientos huracanados de problemas sociales sin resolver después de varias actas de compromiso firmadas por diferentes gobiernos sin cumplirlas a cabalidad y que periódicamente estimulan el estallido de conflictivas movilizaciones, enfrentamientos y prolongados bloqueos a la Panamericana y vías secundarias que terminan por afectar a todo el país y en especial a la población y la precaria economía de Popayán, del departamento, del suroccidente del país con repercusiones hasta el sur del continente.

Pero no sólo es el norte del Cauca. Hace pocos días, en Coconuco una comunicadora indígena fue asesinada por arma de fuego, en medio de enfrentamientos entre miembros del Esmad e indígenas, que reclaman al gobierno la adjudicación de los terrenos del centro recreacional “Agua tibia”, después de haberlo invadido y bloqueado en varias ocasiones; y hace una semana, antes de que formalmente los indígenas del Cric y otras organizaciones al iniciaran laMinga de Resistencia por el territorio, la dignidad y cumplimiento de acuerdos”, ya los cocaleros de los municipios del sur y límites con la costa pacífica caucana habían marchado y bloqueado la vía entre Popayán y Pasto, protestando contra la improvisación del gobierno al forzar la erradicación de los cultivos de coca sin cumplir con las promesas de ayudarlos a buscar otras alternativas de vida.

Según boletín del Consejo Regional Indígena del Cauca, CRIC: “Serán más de 25 mil indígenas del Cauca, Huila, Valle del Cauca, Nariño, Putumayo, Tolima y la Asociación de Consejos Comunitarios del Norte del Cauca –ACONC- los que saldrán con dignidad a exigir respeto por el territorio y cumplimiento de acuerdos este 30 de octubre de 2017.

Los pueblos y las autoridades indígenas, han citado al Gobierno Nacional en cabeza del Presidente Juan Manuel Santos el día 01 de noviembre del presente año, en el sector de Monterilla, Resguardo de Caldono, territorio de Sa’th Tama Kiwe para que cumplan su palabra con el movimiento indígena del Cauca, con otras regionales indígenas, y sectores sociales como los afros del País. Es evidente que en los territorios indígenas, afros y campesinos se encuentran en una situación crítica debido al alto porcentaje de vulneración de los derechos colectivos y humanos de las comunidades en los territorios”.

Los asesinatos selectivos, las amenazas y persecuciones a las autoridades tradicionales, líderes, organizaciones indígenas y sectores sociales, no cesan en los territorios por parte de grupos paramilitares “Águilas Negras”.

El día 26 de octubre de 2017 comenzó a circular por las redes sociales un panfleto en donde se señala de manera directa a líderes indígenas del Cauca de ser integrantes de la guerrilla o la conocida disidencia de las Farc.

Por otra parte en su columna semanal Marco Antonio Valencia, escribe: “Con la desunión del Cauca nunca vamos a llegar a ninguna parte. Con taponar la carretera Panamericana para perjudicar a nuestros hermanos caucanos no vamos a llegar a ninguna parte.

La lucha de nuestro pueblo caucano debe darse contra un Estado central indiferente a las necesidades y peticiones de los mandatarios locales y regionales.  A la desatención del Estado central para con la gente que vive en el  campo. A la desatención del Estado a los problemas de las poblaciones afros e indígenas. A la incapacidad del Estado para responder a las necesidades de la gente que habita las zonas urbanas. Al engaño de firmas de Acuerdos hechos con pequeños grupos de la población.

Hay que parar la violencia y las ofensas que nos mata a unos contra otros en el Cauca por que sí, porque pensamos o actuamos diferente. Hacer un alto y comenzar a conversar entre nosotros para tener una sola voz, y así tener un solo pliego de reclamos. Pero conversar entre nosotros exige un punto de partida que tiene que ser a partir de lo que nos une, dejando de lado los criterios, opiniones y puntos de vista políticos individualistas que nos separan”,

Son diversas miradas de la realidad que vivimos en medio de un proceso de paz cojeando y en vísperas de elecciones presidenciales de 2018.

PD: Felicitaciones a los organizadores del festival de Cine Corto y a la joven directora Lena Isabel Barrera Moreno, quien por estar especializándose en cine, en España, no pudo recibir el premio como ganadora con el documental de no ficción, filmado en Popayán: “Perdón y olvido”. También a sus padres: Guillermo Barrera Moreno y María Elena Mosquera Barragán.

Por. Felipe Solarte Nates