Los muertos a causa de un camión bomba en la capital de Somalia superan los 230

La Policía somalí ha confirmado este domingo la muerte de al menos 230 personas en los dos atentados perpetrados el sábado en la capital de Somalia, Mogadiscio.

Se trata del peor atentado en la historia del país. La devastadora explosión de un camión bomba en una transitada intersección de la ciudad y la detonación de otra bomba, dos horas después, dejó además unos 350 heridos.

La primera explosión ocurrió en la entrada del Safari Hotel, situado en uno de los cruces más transitados de la capital, sobre las 15.40 hora local. Esa zona pertenece al distrito de Hodan y está llena de oficinas gubernamentales, hoteles y restaurantes. De hecho, el hotel más afectado por la detonación se encuentra muy próximo al Ministerio de Asuntos Exteriores.

Según los medios locales, las fuerzas de seguridad habían estado siguiendo a la camioneta por un comportamiento sospechoso. Tras la explosión, edificios enteros quedaron reducidos a escombros y hubo numerosos coches incendiados. Los testigos declararon que no recuerdan una explosión tan potente como la que se produjo este sábado.

 

Se espera que el número de muertos aumente, ya que muchas víctimas aún estarían atrapadas debajo de los escombros. La embajada de Qatar también sufrió graves daños, según un comunicado de su Ministerio de Asuntos Exteriores.

Dos horas después de la explosión del camión, un segundo coche bomba golpeó el distrito de Medina en el suroeste de la ciudad y mató a dos civiles.

El presidente Mohamed Abdullahi Mohamed declaró tres días de luto nacional y pidió a sus paisanos que acudan a los hospitales a donar sangre; también pidió fondos para ayudar a las víctimas del atentado. «Llamo a nuestros ciudadanos a salir, extender la ayuda, donar sangre y consolar a los afligidos», dijo el presidente, que donó sangre el domingo por la mañana.

«El horrible ataque de hoy demuestra que nuestro enemigo no se detiene por nada y no le importa causar dolor y sufrimiento a nuestra gente. Unámonos contra el terror”, dijo Mohamed en su cuenta oficial de Twitter. «Es tiempo para unirse y rezar juntos. El terror no va a ganar». Las banderas ondearán a media hasta los próximos días.

Todavía se desconoce la autoría de los atentados. Mogadiscio es un objetivo habitual del grupo Al-Shabab, vinculado a Al Qaida, que está luchando contra el gobierno somalí. Este grupo armado ha llevado a cabo numerosos ataques con armas de fuego, granadas y bombas en la capital del país y ha intensificado recientemente los ataques contra las bases del ejército en el sur y el centro de Somalia.

De hecho, el gobierno somalí ya los culpa del «desastre nacional». El primer ministro, Hassan Ali Khaire, dijo: «No les importan las vidas de los somalíes, de padres ni de los niños. Han atacado el área más poblada de Mogadiscio, matando solo a civiles».

La Misión de los Estados Unidos en Somalia emitió un comunicado condenando el ataque y elogiando «la respuesta heroica de las fuerzas de seguridad y de los ciudadanos somalíes que se apresuraron a ayudar a sus hermanos y hermanas». Por su parte, las Naciones Unidas también expresaron su indignación por el ataque y quisieron trasladar sus condolencias a las familias de las víctimas.

El país se encuentra, además, en medio de una grave sequía y 3.1 millones de personas están amenazadas por la hambruna debido a la escasez de alimentos y a la violencia, según informes de Naciones Unidas.