Usted No Sabe Quien Soy Yo


Lo más probable es que así sea. Soy un ciudadano como usted. Hijo de Julio, un profesor graduado de la normal de Caldas que se aventuró a montar una panadería en Tuluá y buscar fortuna en el Valle del Cauca; y de Ayda, el otro ángel que me regaló Dios. Soy esposo de María Cecilia, la mujer de mi vida; y el orgullosísimo padre de Gabriel, Mateo y Cristina. Honestamente, hemos sido unos bendecidos, hemos tenido las dificultades que trae consigo la vida. Ni más, ni menos. Las que nos tocaron a nosotros y vencimos para salir adelante, siempre unidos en familia.

Mi padre, es un hombre verraco que le apostó todo a una sola cosa: la educación de sus hijos. Salió de Tuluá descuidándo sus negocios con el único fin de que sus hijos pudiesen estudiar en un colegio bilingüe. Vivió siempre aburrido en Cali, lejos de sus amigos y en una ciudad donde no conocía a nadie. Hoy a sus 85 años vive con mi madre nuevamente en su amada Tuluá. Con mucho esfuerzo nos envió a los tres a la capital a estudiar. Mis amigos de la “U” todavía se burlan de mi cada vez que pueden: el tulueño que llegó sin medias a su primer día de clases a la Universidad de Los Andes.

Aunque soy abogado de profesión, la mayor parte de mi vida he trabajado vendiendo leche. Si mi me memoria no me falla, más de 12 años. Solo los que hemos trabajado en esa familia, la familia Alquería, podemos decir que le hemos reportado a un jefe cuyo cargo es el de “Coordinador de Sueños”. Eso lo dice todo. Cuanta falta me hace.

La vida no siempre es como uno quiere sino como a uno le toca vivirla. Uno debe dar siempre lo mejor de si, pero los que creemos en Dios (con el que estuve peleado por un tiempo y luego aprendí a conocer y amar), se lo dejamos todo a él y que se haga siempre su voluntad. Como les acabo de contar, yo trabajaba en la empresa ideal y en el cargo soñado; pero lejos de mi Valle.

Alquería me trasladó a Bogotá, pero mi esposa, que es caleñísima, no quería alejarse de su hogar y de su gente. Pese a ello, estaba dispuesta a trasladarse conmigo. Con lo que no contabámos es que mi suegra falleciera. Ceci es hija única, mi suegro es paisa y no tiene familia en Cali.

Su única familia somos nosotros. Con toda la razón mi esposa me dijo que ella no tenía el corazón para dejar a su papá solo. Decidimos que ella se quedaba con su padre y que yo viajara a Bogotá los domingos y me devolviera a Cali los viernes.

Después de un año larguísimo, tomé la mejor, pero más dolorosa decisión de mi vida. Renuncié a Alquería para devolverme a vivir a Cali. Preferí y preferiré siempre, tener familia a tener trabajo. Hoy vivimos en Cali, en familia y con el otro padre que me regaló la vida, Mario, mi suegro.

Los tiempos de Dios son perfectos y al que le van a dar le guardan. Después de muchos ires y venires inicié en febrero del 2014 a trabajar en la ANDI.

Emprendí un viaje maravilloso lleno de conocimiento, aprendizaje, crecimiento y maduración personal. Fue un cambio total y radical en mi experiencia profesional, la cual me ha marcado, formado y desarrollado más allá de lo que uno se alcanza a imaginar. Trabajar en la ANDI de la mano de los empresarios del Valle ha sido un honor, un privilegio y un regalo de Dios.

 

Renuncié el viernes 18 de Septiembre y estoy buscando camello. Necesito que me ayudes a que la gente lo sepa, porque seguro no saben quien soy yo.

Como probablemente usted tampoco lo sepa, me presento: Mucho gusto, soy Gabriel Velasco Ocampo, quiero y tengo el deber moral de trabajar por usted y su familia. Quiero llegar al Senado de la República a trabajar, trabajar y trabajar. Trabajar por su bolsillo, por las empresas y porque la familia, como la suya o la mía, sigan siendo el principal pilar de nuestra sociedad.

Ayúdame por fa si te gusta la idea a volverlo viral. Parémosle-Bolas que esto hay que cambiarlo.