Colombia se “agüevó” en los últimos  minutos y le ganó Paraguay 1-2 en el Metropolitano

Cuando parecía estar todo listo para celebrar la clasificación a Rusia, Colombia no pudo ganarle a Paraguay y perdió en casa 1-2 en el último partido en casa.

Desde el inicio el partido ante los guaraníes no fue fácil. En el arranque del juego, que se disputó desde las 6:30 p.m., los locales salieron con ímpetu y coraje para intentar abrir el marcador rápidamente, mientras que los paraguayos jugaban a defenderse y esperar un contragolpe.

A pesar del impulso cafetero, la primera llegada clara del partido llegó de los pies de Richard Ortíz, que tras una mala marca de Juan Guillermo Cuadrado inquietó el arco de David Ospina con un soberbio remate en el palo izquierdo. Pero minutos después llegó la respuesta tricolor con una jugada de Edwin Cardona, que recibió un balón en el punto penal, pero su disparo fue contenido por el portero Anthony Silva.

 

La temperatura no bajaba ni en la tribuna ni en la cancha. El ¡sí se puede, sí se puede! se escuchaba al unísono el estadio Metropolitano que Barranquilla, que con su aforo completo ahogaba su grito de gol nuevamente tras un centro de James Rodríguez que Dávinson Sánchez no pudo conectar en el área.

Sin ideas, con problemas de asociación entre los jugadores habilidosos como Edwin Cardona, James Rodríguez y Juan Guillermo Cuadrado y algunas deficiencias en la salida los dirigidos por José Pékerman no estuvieron en su mejor versión. El inicio fue de imprecisiones y pases errados, no se generó ninguna oportunidad en contra la portería defendida por el arquero guaraní Anthony Silva en la primera media hora de juego, en la que Paraguay esperó y cuando vio los espacios contragolpeó. En una la tuvo. Al minuto 18 centro de Miguel Samudio por zona izquierda, el balón le llegó a Derlis González, quien remató de primera y el balón se estrelló en el palo.

El susto y los nervios se tomaron a toda Colombia, no solamente a los más de 46,000 asistentes al estadio Metropolitano sino a todos los 48 millones que seguían el encuentro desde la oficina o la casa. Y también a los 26 jugadores que conforman la selección de Colombia. La calma y cabeza fría no llegaron a los jugadores hasta el segundo tiempo. No invadieron el cuerpo de los futbolistas ni siquiera cuando Edwin Cardona creó las dos jugadas más claras de los primeros 45 minutos. La primera al minuto 30. Centro de Cuadrado, cabezazo atrás de Falcao, el mediocampista de Boca enganchó y solo frente a la portería remató rastrero y tapó Silva. Tiro de esquina, del que salió la jugada en la que Cardona centró, pero Davinson Sánchez no llegó a rematar.

El partido finalizó con un seleccionado nacional mejor parado, pero sin generar. Algo que cambió en la segunda parte. Colombia inició con ganas de aplastar a Paraguay. Se acercó con Cuadrado y Falcao en menos de un minuto. En ambas llegadas Silva sacó sus brazos para ahogar el grito de gol. Volvió la ilusión, pero con el paso del tiempo se fue extinguiendo. El cansancio se tomó el cuerpo de los jugadores. La insistencia con la que se inició la parte complementaria se fue agotando y los guaraníes salieron empezaron a tomar ventaja de eso. Adelantaron líneas y fueron atrevidos. Se acercaron con Antonio Sanabria y Ángel Romero. Complicaron al cuadro nacional y lo hicieron sudar la gota gorda.

En la segunda parte del compromiso, Colombia salió con la intensión de cerrar el partido y en los primeros 15 minutos fueron varias las oportunidades en que los cafeteros se acercaron al arco de Silva sin poder lograr la recompensa.

Cuadrado -que no tuvo su mejor partido-, Radamel Falcao y Abel Aguilar fueron algunos de los que probaron puntería, pero remate tras remate Silva se hacía figura.

Cuando el partido comenzaba a bajar el ritmo, apareció el máximo goleador de la Selección, Radamel Falcao García, que con su gol a 12 minutos del cierre, parecía vivir un deja vu al darle, como hace cuatro años, la clasificación a Colombia a un Mundial.

Diez minutos duró el idilio, el sueño de volver a un Mundial porque dos goles de Paraguay silenciaron el Metropolitano, y a todo el país, que esperaba celebrar de manera anticipada la clasificación a Rusia 2018.

Un hermoso taco de Fabra abría la noche al primer minuto de juego. Una pena que se dañara con la horrible entrada sobre Cáceres que le costó una amarilla al 11.

 

Infortunadamente, la primera opción de gol fue de Paraguay: al minuto 19 se libró Romero de Cuadrado y muy solo recibió Derlis González para soltar un remate que de pura fortuna se estrelló en el palo.

 

Cardona tuvo al minuto 30 la primera opción clara: la peinó Aguilar tras el centro de Cuadrado y de frente al arco remató el de Boca para obligar a sufrir al arquero rival.

 

Al 31 se la perdió Davinson al centro de Cardona y entonces vino la preocupación: el equipo entró en el juego fuerte tan anunciado y tan característico de Paraguay y sin imaginación para salir de la marca.

 

El tedio acabaría al 45 cuando Anthony Silva paró el remate de Santiago Arias, que era apenas el segundo remate a puerta de Colombia.

 

El descanso le vino bien al equipo local que comenzó emocionando al 47 cuando Cuadrado y al palo salió preciso el arquero Anthony Silva para salvar su arco. En la siguiente jugada otra vez el portero voló para anticiparse a Falcao.

Al 56 se salvó Paraguay de la roja por una falta durísima contra Cuadrado.

 

Para el minuto 60 se presentía el gol nacional, tras un remate de Abel Aguilar de afuera, a pase de James, pero Silva otra vez voló.

Dos veces se salvó Colombia entre el 63 y el 66, ambas fallas en la salida del local.

 

Se salvó Paraguay cuando el pase de Abel Aguilar rebotó en James y por poco se le cuela a Silva y entonces llegaron al juego los locales: Teófilo y Chará.

 

Con 15 minutos para buscar la hazaña luchaba Colombia con el alma y con la paciencia que pidió el Tigre llegó el gol que se añoraba: minuto 79 y Chará se salió del libreto para meter un pase de lujo, el primero que llegaba a los pies de Falcao. La picó el 9 y vino el gol que alimentaba el sueño.

 

Teo buscaba el segundo y Colombia soñaba cuando un error de David Ospina terminó en el empate: quedó en el área un rebote y no perdonó Cardozo.

 

La buscó al cierre Arias pero se engolosinó, la quiso Fabra pero se lució el arquero Silva saliendo a su centro y vino lo que nadie quería ver: gol de Paraguay. Increíble. Otra falla de Ospina y en el minuto 91 se fue de las manos el cupo anticipado a Rusia. Gol de Sanabria.

 

Fin de la ilusión, En menos de cinco minutos pasó Colombia de la euforia a la tristeza. Ahora a jugarse la vida contra un Perú, muy vivo.