Lo Que Nos Duele

Hace ya casi 4 años que trabajo con los empresarios del Valle del Cauca y por primera vez en este tiempo los escucho preocupados y quejándose de la situación económica.

En el primer trimestre del año e incluso para el cierre del 2016 ya se levantaban algunas voces de alerta de algunos, especialmente los de consumo masivo y los comerciantes. Pero desde hace más o menos 2 meses ya todos los sectores manifiestan que han sentido la contracción.

Desde que este fenómeno inicio hemos venido tratando de entender que es lo que nos duele. Les comparto los 5 puntos que los empresarios nos manifiestan con mayor vehemencia. Pero me encantaría que me compartiera los que le duelen a usted.

Caída en el Consumo en los Hogares: Este ha sido el detonante. El gasto de las familias es uno de los motores más importantes para el crecimiento.

La disminución del desempleo y los giros que hacen los colombianos que viven en el exterior (remesas) habían venido impulsando el consumo por varios años.

Como todos sabemos, esto cambió. El año pasado aumentó la inflación, y se subieron las tasas de interés. Este año se implementó ya el incremento de 3 puntos del IVA, la tasa de interés no ha sido disminuida al ritmo que se esperaba y se disparó la desconfianza en las instituciones.

Los escándalos de corrupción han generado mucho daño. La sumatoria de todos estos factores han logrado disminuir la confianza del consumidor y generar que se frene el consumo en los hogares. Y si se contrae la demanda interna las empresas lo sienten de una en sus ventas.

Estabilidad Reforzada: Ha venido creciendo en las empresas las incapacidades por enfermedades laborales por una protección legal y jurisprudencial hacia los colaboradores. Suena normal y justo, como en teoría lo es. ¿Quien se va a oponer a que una persona que está enferma o se haya accidentado sea incapacitada? Lo que preocupa es que está haciendo carrera en las empresas que un grupo de colaboradores se incapaciten sin realmente estarlo.

La norma y la jurisprudencia los protege, no se pueden despedir y deben ser reubicados. En el Valle del Cauca donde conozco mejor los casos y los números, tenemos empresas con más de 500 colaboradores con estabilidad reforzada que deben ser reubicados.

¿Qué los puede poner uno hacer? La verdad nada. Las empresas pequeñas no son la excepción y de acuerdo a su proporción, para ellos es igual o más grave la situación. Tener que reubicar a alguien por enfermedad laboral cuando este realmente no tiene nada que le impida trabajar en muy grave, esta generando una baja sensible en la productividad y unos sobre costos absurdos.

Por el otro lado preocupa también, que los que si realmente están enfermos o accidentados y no pueden trabajar de verdad, las ARL no les están otorgando la incapacidad permanente. Es decir, en la práctica el único que responde es la empresa y esto es injusto y no puede seguir así. Pagamos con cara y con sello también.

Seguridad Jurídica: La inversión nacional y extranjera se genera por muchas razones que no vale la pena profundizar ahora. Pero uno de los factores determinantes es poder tener claras e inmodificables las reglas de juego a largo plazo, con una cancha de juego bien delimitada. La confianza es la clave para la llegada de los inversionistas y si las reglas de juego cambian de manera constante por vía legal, jurisprudencial, consultas previas y ahora con las consultas populares, la inversión no va llegar en el tamaño y ritmo que necesitamos.

Tributario: Colombia tiene una tasa efectiva real impositiva cercana o mayor al 70% dependiendo del sector. La reforma tributaria que estaba pensada para que fuese estructural y que promoviera la competitividad, no se logró y hoy los expertos hablan que en 2 años estaremos avocados a una nueva. Con una tasa efectiva de este orden difícil la cosa para el sector empresarial del país. No aguantamos un impuesto más.

Competencia Desleal: Está silenciosa pero mortal enfermedad crece y es contagiosa. El contrabando, el contrabando técnico y el dumping nos está dando muy duro. China, India, Turquía para nombrar algunos países, tienen hoy importantes excedentes de producción y algunos están aprovechando esto para invadirnos o con productos sin pagar impuestos, o referenciados dentro de unas partidas que no son para poder pagar una menor tarifa impositiva, o ingresando productos con un precio al mercado que están muy por debajo de nuestros costos de producción. Nuestras empresas están claramente compitiendo en desventaja. Así no se puede. Muy grave, pero lo peor es que no se está cuidando a la industria nacional de estos flagelos como debe ser. Como diría el Chapulín Colorado: “¿Quién podrá defendernos?”

Como lo he venido planteando en este blog de manera reiterada y enfáticamente. La empresa es el motor del desarrollo social y económico del territorio. Es la que genera las oportunidades, provee ingresos, fomenta la educación, transforma entornos y disminuye las brechas socioeconómicas.

Gracias a la empresa, se irriga recursos, se transfiere bienestar y calidad de vida a los diferentes actores de la sociedad. Es la que genera la gran mayoría de los ingresos impositivos que recibe el estado para poder proveer bienes públicos y desarrollo. Parémosle- Bolas, sin empresas no hay progreso y como lo titulamos en un blog anterior: “Sin Empresas no Hay Paraíso.”

Sin ningún tipo de vergüenza y con toda firmeza debemos cerrar filas para defenderla y promoverla. Fomentemos su crecimiento, desarrollo y proliferación.

Démosle toda la importancia como núcleo social de transformación, generador de oportunidades, bienestar, calidad de vida e ingresos. No le pongamos obstáculos, cuidémosla y facilitémosle la tarea permitiendo que Colombia se convierta en un país de empresarios.

velasco

Por: Gabriel Velasco Ocampo

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