El Destape

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Quien iba a pensarlo que el efecto colateral de haber alcanzado la Paz con las Farc fuese este destape obsceno al que estamos acudiendo.
Nos habían hecho creer que vivimos en el país de las maravillas envilecidas desafortunadamente por esos bandidos de las Farc que no nos dejaban progresar.

Entregamos la vida de muchos campesinos y cuantiosos recursos económicos a la guerra, supuestamente para llegar a la Paz prometida por el Expresidente Uribe, obtuvimos pírricas victorias militares, con las cuales “algunos pudieron regresar a sus fincas”…

Sin embargo la guerra seguía ahí, como un maligno cáncer después de muchas sesiones de quimioterapia. 


Después de cincuenta años de lucha y guerra sin solución, apareció un personaje, rico, pragmático, frio y calculador, para que hiciera un mandado político: continuar la guerra, este hizo la lectura correcta del momento histórico, mandando “pal chorizo” a su mandante Uribe y concentrándose, en sus dos periodos de gobierno, en hacer la Paz con la Farc y de paso, terminar no solo el sempiterno conflicto bélico Colombiano, sino pasar como mortal, gloriosamente a la historia de Colombia, ganándose además el Premio Nobel.


Con todo, el destape ha consistido en que se está develando como una macabra fotografía en proceso, el verdadero mal que ha tenido postrada a Colombia: La Corrupción, quien iba a creerlo en menos de seis meses han caído Ingenieros, gerentes, financieros, abogados, contralores, Fiscales, Representantes, Senadores, Gobernadores, Alcaldes y se ha develado incluso lo peor…que esta metástasis haya alcanzado algunos jueces y magistrados y que esta pudrición como se ha demostrado con lo de Odebrech este contaminando a “Raimundo y a todo el mundo…”.


Pretendemos volver “trizas”, no solo, los acuerdos de Paz sino la ética, cuando sostenemos por ejemplo: que es un traidor el que ataque un personaje como el tal “Uribito” que dilapido dineros en su custodia, destinados a los pobres para mitigar la desigualdad Colombiana, para entregárselos aseñoradamente a los ricos y reinas de belleza.

Cuando pretendemos que Santos se entierre con el senador costeño “El Ñoño”, cuestionado hasta los tuétanos, así se le pruebe lo que se le pruebe, dizque para que no sea traidor, estamos haciendo trizas la ética, lo peor es que nos estamos inmolando nosotros mismos, porque ninguna sociedad puede construirse y vivir sin ética y principios, durante mucho tiempo. Así no se puede construir y mucho menos ejemplarizar ninguna formación social.


No , no y no se puede prohijar bandidos, cáigase quien se caiga, la Colombia del futuro tiene que estar libre de estas lacras y mañas de hacer la política o de impartir justicia, la cual debe y tiene que hacerse con los mejores, ese afán de enriquecerse a cualquier costo, como el dicho en la guerra civil española “No pasaran”.

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Por: Néstor Raul  Charrupí  Jiménez