Volver a lo Básico

Lo peor que puede hacer uno en la vida es mentirse para adentro. Por más que uno quiera, no se logra burlar del todo a la silenciosa autoincriminación de la consciencia.

No es fácil ponerla en modo avión. Lo único que logramos al no escuchar sus susurros y no aceptar que nos equivocamos o que vamos por mal camino, es condenarnos a no poder cambiar y bloquear el paso para la búsqueda de soluciones a los problemas.

No es para nada sencillo afrontarlos y menos modificar el accionar. En muchas oportunidades pretendemos generar cambios en el otro. No seamos pretenciosos, uno no cambia a nadie.

El cambio esta en uno mismo y para poder modificar una situación o un comportamiento, lo primero que debo hacer, es ser consciente que tengo un problema y tener la voluntad de querer hacerlo diferente.

Por eso hoy debemos aceptar que la cosa no va bien. El nivel de confianza de todas las instituciones es bajo. Los escándalos de corrupción son más frecuentes y los casos son; de no te lo puedo creer.

Nos vemos enfrentados con violencia intrafamiliar, abuso de mujeres y menores. Padres asesinando a sus hijos. La inseguridad en las ciudades ha aumentado. Los pelaos buscan el camino fácil para ganar dinero.

La realidad nos sobre pasa y nos muestra que tenemos un problema de valores.

El rumbo no se perdió ahora. No todo es culpa de la polarización. Esto viene desde hace mucho tiempo y no quiero entrar a profundizar en nuestra historia patria. Pero hablando de ella, esta tiene muchas y múltiples enseñanzas, pero también nos impone un reto permanente, que es: la historia está ahí también para ser cambiada. ¡Parémosle-Bolas!

¿Por qué no volver a lo básico? La tarea es retomar la educación como la base para el desarrollo de nuestra sociedad. Esta no puede estar solo enfocada en las matemáticas, las ciencias básicas, el idioma, la tecnología y el arte entre otras.

Nos han predispuesto y formado para ser exitosos. ¿Pero qué es ser exitoso? No tengo una respuesta clara. Lo que si estoy seguro es que no se mide en gramos oro. El éxito es relativo, así como el poder es prestado.

La columna vertebral de nuestra educación debería ser los valores y el lograr entregarle a la sociedad cada vez mejores seres humanos.

Las habilidades técnicas se enseñan y se aprenden con mayor facilidad, en cambio; las del SER no. Se ve por ahí mucha gente hábil, inteligente, audaz, muy buenos técnicos y profesionales, pero sin corazón.

Sin duda alguna necesitamos formar a las personas para que seamos mejores seres humanos. Somos un estado laico nos guste o no, pero eso no puede ser un obstáculo para que centremos nuestra educación en el SER y en sus valores.

Volvamos a enseñar eso a los niños en los colegios y en nuestros hogares. Eduquemos siendo coherentes y con nuestro ejemplo de vida. El cambio empieza por nosotros y en casa, con y por los que más queremos.

¿No sé si es mucho pedir? ¿Qué piensan ustedes?

 Post-Data:

Esperamos que este fin de semana triunfe la democracia y que el pueblo Venezolano se pueda pronunciar en paz y con todas las garantías. Que la mano invisible no actué y que siga siendo propiedad de Adam Smith.

velasco

Gabriel  Velasco  Ocampo

Pará-Bolas