Ni Realismo Mágico Ni Trágico

Hace unos días leí en la revista Semana al escritor Peruano Santiago Roncagliolo, el cual sostiene que el realismo mágico no tiene vigencia y que ya no representa a Latinoamérica.

Entiendo que su aseveración debe estar encaminada a que ya este género literario ha perdido fuerza y tal vez hoy, no sea el modelo que están utilizando los escritores de nuestra región.

Su posición es respetable, pero la evidencia muestra que el realismo mágico sigue siendo el reflejo de nuestras realidades sociales. En nuestro diario vivir lo que parece imposible, irreal o inusual es mas común de lo que creemos. O sino miremos:

Quién no diría que es digno de ser parte de este género literario que el fiscal anticorrupción de Colombia sea capturado con las manos en la masa por hechos irrefutables de corrupción en Estados Unidos.

Seguro no tiene cola de marrano, pero si parece que tenía la intención de ser alquimista como Melquíades y transformar su capacidad de influencia y decisión en oro.

Solo en un país que tenga un parecido enorme con Macondo puede pasar que 9.500 sindicados vayan a salir muy pronto de las cárceles por que la justicia no logró en este último año resolver su situación jurídica.

Desde este sábado pasado estas personas comenzarán a pedir su libertad amparados en la ley 1786 del 2016. Podrán acogerse a la norma algunos que hayan cometido delitos menores, pero también tienen la posibilidad de hacerlo ciertos personajes polémicos y otros delincuentes de cuello blanco.

Este beneficio también se le dará a un número importante de sindicados por delitos sexuales, hurto agravado y homicidio que llevan mas de 24 meses sin que se le defina su situación.

La realidad pura y dura es que el aparato judicial a pesar de que sabía lo que iba a pasar no logró hacer la tarea a tiempo y van a salir muchos delincuentes a las calles. No se si será realismo mágico o no, pero seguro podría ser titulada “Crónica de Una Muerte Anunciada”.

Hemos perdido la capacidad de asombro con nuestro país vecino. Todo lo que pasa con su gobierno es tan ilógico; pero sucede con tanta frecuencia, que nos estamos acostumbrando a que lo impensado e inmerecido le suceda al pueblo venezolano.

Todavía no puedo creer que el presidente Maduro haya dado un discurso en donde propone alzarse en armas contra su propio pueblo. ¡Por Dios! Los síntomas parecían permitir encasillar estos acontecimientos como realismo mágico. Pero más bien creo que es una realidad trágica.

Nuestra realidad no debería ser ni mágica ni trágica. Lo que merecemos es que tan solo sea diferente.

velasco

Gabriel Velasco Ocampo

Parémosle-Bolas.