Sentido  adiós en Puerto Tejada  a  doña  Martha  Cecilia  Artunduaga  de  Cardona

Diapositiva1

A  la edad  de 95 años ha fallecido en  Puerto Tejada  Doña Martha  Cecilia  Atunduaga Aramburo de Cardona, matrona  de una  de  las más distinguidas  y apreciadas  familias de  esta  población  Nortecauca.

Expresamos  a  sus  queridos  hijos e  hijas, familiares y allegados, nuestra  afectuosa  solidaridad por la pérdida  de  tan  entrañable  ser a quien siempre  se  le recordará  como una persona memorable, noble, sencilla y a la vez maravillosa, cuya partida ha dejado un gran dolor y vacío en el corazón de todos aquellos que  tuvieron la  oportunidad  de la tratarle de alguna forma, ya que siempre dejó en todos una huella del amor y disposición para ayudar a los demás, vecinos y especialmente con gran esmero en la crianza de sus descendientes.

Doña  Martha Cecilia era  natural de Guacarí, valle en donde  había  nacido el 7 de  abril de 1922.

Contrajo  matrimonio  con Luis María Cardona y de  cuya  unión nacieron 15  hijos: Luis,Lucy (fallecidos), Danilo,Linderman,Amparo,Nidia,Luz Angela,LuisHumberto,Myriam, Héctor,Mariela, William, Gonzalo  y gloria.

Deja   esta  madre excepcional,  55  nietos, 58  bisnietos  y  17  tataranietos.

Aún las  gentes   de su  tierra  adoptiva  Puerto Tejada ,la  recuerdan cómo fue una excelente compañera para su esposo quien siempre contó con todo su apoyo y ayuda aún en los momentos más difíciles que les tocó vivir.

Justa y objetiva nunca puso sus intereses personales por encima de la razón y con eso logró ganarse el corazón de  los  Portejadeños  porque  con  su férrea  fe en  las  cosas del Señor y el amor  por el prójimo,  será siempre    recordada  ahora  que ha partido  hacia  la  patria  celestial.

Su  hermanos de  la Iglesia Advetista  del Séptimo  día  hoy 1 de Julio  le  despidieron  con un emotivo servicio  religioso fúnebre y sentido  adiós, pues  le  dijeron  hasta pronto, porque sólo se  adelantó doña  Martha  Cecilia, en este “acceso hacia el cielo y la Gloria del Señor, pues tarde o temprano nos rencontraremos en el cielo para vivir rodeados de la grandeza de nuestro Señor”.

Paz  en su  tumba.