Gobierno adjudicará 4 millones de predios baldíos

 

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Hoy, en pleno siglo XXI, el Estado colombiano todavía no sabe cuánta tierras baldías tiene, en manos de quién están, ni cuánto valen.

Por eso, antes de dos semanas se espera que el Gobierno Nacional expida un decreto mediante el cual se reglamente el Estatuto Registral, lo que en otras palabras significa que todos los terrenos del Estado, incluidas las islas, deberán tener su respectiva matrícula inmobiliaria.

Esto es algo que hoy no ocurre y por eso es por lo que formalmente no se sabe cuántos son los baldíos que hay en el país, pues ni quienes los ocupan los han registrado y el Estado nunca se había preocupado por legalizar la propiedad de esas tierras.

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Según el superintendente de Notariado y Registro, Jorge Enrique Vélez García, una vez se expida el decreto, para poder hacer cualquier adjudicación de un predio que se considere como baldío, este deberá estar registrado previamente a nombre del Estado.

“En este momento hay 70.000 solicitudes de adjudicación de baldíos, que, podríamos decir, serían las primeras en quedar cobijadas bajo el nuevo decreto”, señaló Vélez García.

Explicó que la idea es que una vez entre en vigencia la norma, quien considere que tiene derecho a la adjudicación de un baldío debe hacer la solicitud fijando los límites del predio y registrándolo como bien del Estado.

Tras esto se realizará una verificación para saber si se trata realmente de un baldío y si el solicitante cumple los requisitos. Si la persona no clasifica para la adjudicación, la tierra quedará a nombre del Estado.

De acuerdo con el borrador de decreto, lo que busca el Gobierno es establecer la identificación registral,mediante la apertura de folios de matrícula inmobiliaria (la cédula que identifica a cada predio) a los bienes baldíos rurales.

Esto también cobijará a las personas que puedan tener las denominadas carta-ventas o a quienes simplemente tengan el dominio, ocupación o mejoras en terrenos de la Nación.

Los requisitos

Uno de los requisitos que fijará el decreto para darle el respectivo registro al bien es que exista un certificado emitido por el Instituto Geográfico Agustín Codazzi o de un catastro descentralizado en el que se describa el predio con la cédula catastral y georreferenciación, dejando claros la extensión y los linderos.

Además, la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos debe entregar una constancia en la que se indique “la carencia de antecedentes registrales inmobiliarios asociados a derechos reales, o que existiendo antecedente en el antiguo sistema registral, obedezca a las denominadas falsas tradiciones sin antecedente registral de pleno dominio”.

En otras palabras, que ese bien no tenga un ocupante o que haya otra persona reclamando la ocupación.

De acuerdo con Ignacio Carmona, director de la Dirección General Marítima (Dimar), este decreto también cobijará a las islas del país, que son baldíos reservados de la Nación.

En lo que tiene que ver con las playas, la idea es darles matrícula inmobiliaria a los espacios que aún están vacíos y que se consideran como de uso público. Lo que esté ocupado es otro tema que jurídicamente se está trabajando.

“No se podrá adjudicar ningún bien baldío que no tenga matrícula inmobiliaria”, dijo Carmona.

Pero también se busca proteger los inmuebles baldíos ubicados en las áreas del Sistema de Parques Nacionales Naturales.

Para ello, la Oficina de Registro debe inscribir los linderos y establecer el dominio a favor de la Nación. Si bien no hay un dato preciso, se calcula que en el país hay más de 4 millones de predios baldíos.

Lo que va a permitir la nueva medida

Carlos Ignacio Carmona, subgerente de Tierras del Incoder, es una las personas que han estado al frente de la recuperación de los baldíos.

¿Para qué va a servir este decreto?

Va a permitir hacer el inventario de baldíos que la Corte Constitucional ordenó en una sentencia. En lo que tiene que ver con obras de infraestructura, el operador podrá saber de entrada si su obra va a afectar o no terrenos baldíos, y poder actuar con celeridad para permisos y trámites.

En lo relacionado con las playas…

En materia de hotelería, va a permitir identificar si la obra que se va a hacer está o no en un bien de uso público o en un bien baldío, lo que no pasa ahora.

Y tener un folio en matrícula inmobiliaria, ¿qué significa?

Significa que yo sé de quién es. Que yo sé que es mío. Hoy el Estado no sabe qué tiene.

¿El Estado no sabe cuántos baldíos tiene?

Sabe que tiene baldíos y que algunos tienen folio de matrícula inmobiliaria porque hubo procesos que lo pidieron. Pero es especulativo decir cuántas hectáreas de baldíos hay, porque hoy no se pueden identificar los baldíos del Estado mediante un folio de matrícula inmobiliaria.

Recuperadas míticas fincas de ‘Tirofijo’

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En los últimos días, el Gobierno Nacional inició en la zona del Caguán (Caquetá) la recuperación de varios predios baldíos que estaban en poder de las Farc. Dentro de estos se destacan algunos que en su momento la guerrilla puso al servicio de su máximo jefe, ‘Manuel Marulanda Vélez’ o ‘Tirofijo’.Fue una operación que comenzó en el 2014 por parte de la Fiscalía, con el apoyo del Grupo de Inteligencia Contra las Finanzas de Organizaciones Terroristas, del Ejército (Gilfot).

Esas acciones permitieron que se recuperaran por parte del Estado nueve predios, con una extensión de 279.000 hectáreas.

Entre las fincas que el Estado les quitó a las Farc están tres que, de acuerdo con el reporte de las autoridades, pertenecieron a ‘Manuel Marulanda Vélez’ y están ubicadas en la zona limítrofe de San Vicente del Caguán (Caquetá) y Macarena (Meta).

Entre estos predios tal vez el más reconocido es Casa roja, en la vereda La Sombra (uno de los más importantes sitios de concentración de la guerrilla durante los diálogos del Caguán). Allí está la mítica casa de ladrillo que las Farc adecuaron para ‘Tirofijo’ durante los fallidos diálogos del Caguán.

Esa vivienda, que alcanzó a tener unos lujos significativos en su interior y una casa aledaña para el equipo de seguridad, está parcialmente destruida. Incluso se cuenta que algunas personas fueron a excavar en su interior en busca de alguna guaca.

No obstante, en la zona, en voz baja, campesinos aseguraban que, por disposición de las Farc, nadie podía meterse con esa construcción.

Pero igualmente fue recuperada la finca conocida como ‘de Marulanda’, también en la vereda La Sombra, que tiene una extensión de 767 hectáreas.

Y el predio ‘Y de los negritos’, de 124 hectáreas, que, de acuerdo con información de inteligencia militar, estaba en manos de las Farc.

A esto hay que sumar que la Superintendencia de Notariado y Registro también rescató el baldío denominado ‘Campamento Adán Izquierdo’, nombre con el que se conoció a un comandante de ese grupo guerrillero, del que se dice tenía mucha influencia dentro de la organización.Es un predio de 100 hectáreas.

Según los reportes de los grupos militares encargados de la operación para mantener el control de esas haciendas, tales fincas estaban bajo la custodia del frente Yari, que depende del bloque Oriental de las Farc.

JORGE ENRIQUE MELÉNDEZ
Subeditor de Política El Tiempo