Senador Velasco Cháves, devuélvale la dignidad a la Política Caucana

Tal como está previsto un acuerdo político de la llamada Unidad Nacional el Senador Liberal del Cauca Luis Fernando Velasco Cháves a sus 50 años de edad asumirá la Presidencia del Congreso de la República este 20 de Julio, día de la Independencia de Colombia.

Gloria Lorena Iragorri M.

 

                                                Por: Gloria Lorena Iragorri Mosquera

Este mismo Lunes festivo la guerrilla de las Farc ha anunciado un cese unilateral de hostilidades que se espera sea el comienzo del desescalamiento del conflicto armado e inicio en serio del proceso de paz en el que está empeñado el Gobierno Santos y que ha perdido confianza y credibilidad en el pueblo Colombiano.

El Congresista caucano conocido popularmente en el mundillo y mentideros políticos como “chuspas” tiene una  histórica oportunidad para demostrar que hacia el futuro tiene talla presidencial y es un dirigente de opinión  nacional, cuya labor legislativa es reconocida por muchos sectores que registran con beneplácito su llegada a presidir el máximo escenario de la democracia Colombiana.

Pero quizá su mayor tarea será la de devolverle la dignidad y grandeza que algún día tuvo el oficio de la política en el Cauca en donde por vericuetos de los intereses perversos de las ambiciones desmedidas del poder, hoy se cierne una enorme amenaza para su futuro cuando puede quedar sus destinos en manos de las mafias políticas y corruptas del Valle del cauca, cuyos tentáculos son manejados desde una cárcel por un siniestro personaje que tiene en la mira la Gobernación del  Cauca.

Quedé estupefacta e  indignada al saber que un exitoso empresario quien ha reconocido haber financiado la campaña al senado del Ex senador Juan Carlos Martínez Sinisterra, de amplio prontuario delincuencial político y electoral, y las de los Congresistas caucanos que hoy le acompañan en su propósito de ser el próximo Gobernador de los Caucanos.

Al Consultar con mis amistades y allegados  en Popayán, acerca de  la trayectoria del candidato conocido como “Michín” no solo corroboré lo que indica en su último  informe la Fundación Paz y Reconciliación, sino la parca estructura  intelectual y capacidad para esbozar ideas de cómo debe ser gobernado un Departamento de múltiples problemas  sociales, económicos y estructurales, que hacen de él una región de conflictos, escenario de guerras y luchas históricas, así como de contradicciones que solo han generado exclusión, pobreza y marginación.

Resulta vergonzoso con todo el respeto que se merecen, ex congresistas, parlamentarios actuales y dirigentes indígenas, por ejemplo estén avalando una candidatura duramente cuestionada por supuesta alianza en el pasado con las estructuras mafiosas y de la más baja politiquería con la complicidad incluso de algunos mandatarios locales, concejales y Diputados

La controvertida y valiente senadora del Partido Verde  Claudia López ha advertido igualmente el riesgo que para menoscabada democracia Caucana puede ocurrir de llegar el Señor Felipe Muñoz a regir los destinos de un Departamento que requerirá un tratamiento especial y objetivo de llegarse a dar el posconflicto, y lo digo no por él quien al parecer es un tipo de bien e ingenuo, sino por quienes le rodean e impulsan su aspiración, para después manipularlo a su amaño e intereses.

No tenemos nada personal ni mucho menos político contra este candidato cuestionado, pero si da tristeza que el Cauca, con prohombres y mujeres  muy capaces haya caído en ese despropósito y parte de su clase dirigente, miopemente  en un momento crucial esté alucinada por el poder de la plata y la avidez de los futuros contratos y prebendas burocráticas, apoyando un frio personaje que va ser manipulado en su pensamiento y actuación como mandatario seccional.

El Senador Velasco Cháves debe en el Congreso de la República propiciar debates que no solo defienda los intereses de toda la región Pacífica y del Cauca, sino comenzar a salvar desde esta honrosa posición los restos morales y éticos que algún día fueron el respeto en las luchas por principios y valores de nuestros antepasados que están  a punto de desaparecer de la  Política Caucana.

Una democracia que se precie debe también aprender de sus errores y corregirlos. Dignidad, ética y ejemplaridad. La mayoría de los políticos se someten a ellas, pero es preciso redoblar esfuerzos y compromisos en este patético caso Caucano, o sino como dijo el extinto Monseñor Gersaín Marín Molano al monaguillo del Templo de San Francisco  “apague y vámonos”.